La inusual señal que podría evidenciar el deterioro cognitivo y principios de Alzheimer, según un estudio

No solo es la pérdida de memoria. Un estudio científico de la Universidad de Toronto identificó una señal poco conocida que podría advertir, de manera temprana, un posible deterioro cognitivo y principios de la enfermedad de Alzheimer.

Esta enfermedad afecta a millones de personas en el mundo y, en muchos casos, se diagnostica cuando los síntomas ya son notorios y el tratamiento para ralentizarlo es menos efectivo.

Por ello, la detección temprana es esencial para los pacientes y su calidad de vida.
En esta línea, el estudio— publicado en Aging, Neuropsychology, and Cognitionen 2023— evidenció una de las señales más inusuales, que podría encender las alarmas para recibir atención médica y un posible diagnóstico.

Cuál es la extraña señal del Alzheimer y deterioro cognitivo

De acuerdo a la investigación, una de las señales del deterioro cognitivo en el cerebro es la falta de ritmo al hablar.

“Nuestros resultados indican que los cambios en la velocidad general del habla pueden reflejar cambios en el cerebro”, aseguró Jed Meltzer, neurocientífico cognitivo y autor del estudio, al momento de su publicación.

Después de analizar a 125 participantes sanos, de 18 a 90 años, encontraron que a medida que las personas envejecen, es normal que algunas habilidades en el habla cambien un poco, como la velocidad para recordar palabras. No necesariamente significa que haya un problema.

No obstante, la señal de que existe deterioro cognitivo es qué tan rápido la persona puede continuar la conversación después de hacer pausas al hablar. Es decir, la fluidez general del habla.

La importancia del diagnóstico temprano en el Alzheimer

Meltzer declaró que este hallazgo sugiere “que la velocidad al hablar debería evaluarse como parte de las evaluaciones cognitivas estándar para ayudar a los médicos a detectar el deterioro cognitivo más rápidamente y ayudar a los adultos mayores a cuidar su salud cerebral a medida que envejecen”.

Los investigadores apuntaron también que estos resultados pueden proporcionar información nueva sobre el estado neurológico de una persona. Es decir, se pueden realizar pruebas no tradicionales y complementarias para tener un mejor y más preciso diagnóstico.

Y es que algunos cambios en el habla pueden presentarse mucho antes de que comience el deterioro cognitivo más evidente.

Fuente: La Tercera

Arrugas en el futuro: Chile y el envejecimiento

De acuerdo con las estadísticas de las Naciones Unidas, al 2020, Chile era el país más envejecido de toda Latinoamérica y el Caribe. Según el índice de envejecimiento de entonces, había casi 94 adultos mayores –de 65 años y más– por cada 100 niños y jóvenes menores de 15 años. Se estima, además, que al 2050 un tercio de la población chilena tendrá más de 60 años.

Este fenómeno se explica en gran manera por el aumento de la esperanza de vida al nacer, la que se calcula sobrepasará los 90 años en el 2100 y la baja fecundidad que Chile ha experimentado en los últimos años. Hace unas décadas, entre 1960 y 1970, el promedio de hijos de una mujer en periodo fértil en nuestro país oscilaba entre 5-6 hijos, muy por encima del promedio actual, que apenas es de 1,03 hijos por mujer.

Miremos nuestro carnet de identidad: ¿cuánto años nos falta para jubilar? ¿20 o 30 años? ¿llegaremos sanos? ¿contamos con los suficientes recursos económicos para costear los cuidados y eventuales tratamientos? O haciéndolo más simple: ¿vemos la vejez como una etapa que, probablemente, viviremos? Si no nos hemos preguntado lo anterior, es comprensible, toda vez que la vejez es la etapa final del ciclo vital, que necesariamente concluye con la muerte, un tema del que no todos gustan de conversar.

Como sociedad contamos con algunas iniciativas, como la Ley 19.828 que estableció la creación del Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA), la Ley 21.168 que establece el derecho a la atención preferente en salud para mayores de 60 años y la reciente aprobación de la Política Nacional de Apoyo y Cuidados 2025-2030, enfocada claramente en los cuidados que requieren las personas mayores con algún grado de dependencia.

Justamente, en época de elecciones presidenciales, conviene leer los programas de los dos candidatos que pasaron a segunda vuelta. Una de las propuestas contempla, entre otras cosas, la ampliación de centros diurnos comunitarios de personas mayores, aumento del número de las viviendas tuteladas

ELEAM (Establecimiento de Larga Estadía para Adultos Mayores), y desarrollo del Senior Tech.

La propuesta del otro candidato se titula “Generación dorada” y tiene un enfoque en cuidados y autonomía de la persona mayor, incluyendo aspectos de empleo formal después de la edad de jubilación y prevención del “edadismo”, que se refiere a la discriminación por edad cronológica, basada en estereotipos, prejuicios y actitudes negativas hacia las personas mayores.

Sería ideal tener un gran equipo de rayos X y sacar una radiografía a nuestro país, que nos arroje cómo enfrentamos el envejecimiento desde el uso de las tecnologías de la información, el transporte, la vivienda, la fuerza de trabajo, entre otros aspectos sumamente importantes. Esta información no es difícil de recoger, pero se necesita con urgencia que todos los actores, tanto del Estado como privados, hagan ya este diagnóstico país y que la futura administración de prioridad a este fenómeno que avanza.

Invito a hacer un benchmarking y mirar países que envejecieron antes que nosotros. Como España, que en 2006 promulgó la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia, que creó el Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD), y que, entre otras estrategias, promueve el derecho a disfrutar de un entorno saludable, seguro y a recibir asistencia socio-sanitaria.

Fuente: El Desconcierto

El envejecimiento de la población: Valparaíso y Ñuble tienen un adulto mayor por cada menor de 15 años

Si en 1992 había 22,3 adultos mayores por cada 100 niños o adolescentes menores de 15 años en Chile, el índice llegó a 79 en el Censo 2024. ¿La explicación? Dos factores: mayor esperanza de vida y caída de la natalidad.

El país envejece a ritmos distintos según la región. Mientras Valparaíso y Ñuble alcanzan índices de 98,6 y 97,6, respectivamente -casi 100 adultos mayores por cada 100 menores de 15 años-, zonas del norte como Tarapacá y Antofagasta mantienen poblaciones mucho más jóvenes.

El cofundador de SelloMayor y exdirector nacional del Senama, Octavio Vergara, sostuvo que la realidad hoy es muy dispar. ‘Hay regiones que están al mismo nivel que países muy envejecidos, como Japón, España y Francia; y otras que están viviendo procesos de cambios demográficos más similares a países de América Latina, como Perú o Bolivia’, dijo.

También, subrayó las diferencias entre zonas rurales y urbanas, donde los desafíos para abordar el fenómeno son totalmente distintos.

El caso de Valparaíso

De acuerdo con el Censo 2024, en la Región de Valparaíso viven 314.343 adultos mayores de 65 años, que representan el 16,6% de la población de la Región de Valparaíso.

La seremi de Desarrollo Social y Familia de Valparaíso, Claudia Espinoza, detalló que el envejecimiento en la zona responde a dos fenómenos migratorios ocurridos en los últimos años.

Durante la pandemia, las comunas costeras comenzaron a recibir un número importante de personas mayores desde otras regiones, principalmente desde la Región Metropolitana, fenómeno que se ha hecho visible en Puchuncaví y Papudo, pero especialmente en El Tabo, comuna que también exhibió un importante auge inmobiliario.

El otro proceso migratorio afecta a la provincia de Petorca, donde la sequía ha llevado a los jóvenes a moverse hacia zonas urbanas, manteniéndose en la provincia las personas mayores que vivían allí.

Un norte más joven

Una serie de factores inciden en que la pirámide demográfica del norte muestre una mayor cantidad de jóvenes versus otros territorios.

El director del Instituto Regional de Economía Amplificada de la Universidad Católica del Norte, Manuel Pérez, explicó que las regiones de esa zona presentan menos envejecimiento porque ‘se caracterizan por un mayor dinamismo económico y generar niveles de renta superiores al promedio nacional, principalmente debido a la influencia de la actividad minera’.

El académico detalló que este sector ‘cuenta con una fuerza laboral de menor edad promedio’ y, además, ‘el dinamismo económico de estas zonas ha impulsado un importante flujo migratorio, compuesto en su mayoría por personas en edad de trabajar’.

Sin embargo, son regiones con un costo de vida más elevado, lo que ‘afecta especialmente a las personas mayores, ya jubiladas y dependientes de sus pensiones’, lo que hace que muchos adultos mayores opten por no residir en estos lugares, expresó.

Otro factor que influye en la estructura poblacional es la limitada provisión de servicios básicos, particularmente en salud. La situación anterior, señaló Pérez, ‘motiva a que la población de mayor edad migre hacia el centro del país en busca de una mejor atención médica’.

Desde el territorio

Vergara planteó que una de las claves para abordar el desafío de longevidad es hacerlo desde políticas regionales. ‘No todo se tiene que resolver desde el nivel central’, dijo.

Aunque señaló que hay discusiones que deben darse a nivel nacional, como la reforma de pensiones, ‘parte importante de las soluciones tienen que generarse desde las propias regiones, reconociendo la realidad, necesidad demográfica y características de esa región’.

Instó a que temas como soluciones habitacionales; participación e integración de personas mayores a la comunidad; seguridad; transporte; y necesidades de cuidado tengan un fuerte componente territorial. ‘Así lo han entendido los países más envejecidos’, aseguró, mencionando a Finlandia y Japón como ejemplo de políticas con resultados positivos.

Para la excoordinadora del Senama en La Araucanía, Karin Mella, en su región el envejecimiento ya no es un fenómeno futuro, sino una realidad que está transformando la economía, y que ‘requiere una planificación estratégica regional que permita anticipar y adaptarse a estos cambios’. A su juicio, esto ‘obliga a repensar el mercado laboral, la infraestructura social y los servicios de cuidado’.

La seremi de Valparaíso, Claudia Espinosa, añadió que ‘un desafío fundamental es generar una oferta adecuada de política pública para promover el envejecimiento activo de forma transversal’, tanto en mujeres como en hombres.

Fuente: El Diario Financiero, Sección DF – BANCA & FINANZAS, Pág. 68-70 (Medio Impreso)

Entrenamiento en bloques mejora la fuerza de los adultos mayores

La pérdida de fuerza, potencia y resistencia muscular es una característica común del envejecimiento, con un impacto directo en la funcionalidad, la independencia y la calidad de vida de los adultos mayores. Por esto, el director de Ciencias de la Actividad Física de la Universidad San Sebastián (USS), Emilio Jofré, desarrolló un modelo de entrenamiento en bloques, destinado a la población mayor.

El programa regula el nivel de esfuerzo para optimizar la recuperación y favorecer mejoras funcionales, explicó el académico, cuyo programa se estructura en tres etapas complementarias.

La primera, o bloque uno, se trata de potenciar la fuerza muscular, a través del levantamiento de cargas moderadas y movimientos controlados.

El bloque dos entrena la potencia mediante el uso de cargas moderadas en las pesas, junto a movimientos a una máxima velocidad voluntaria.

El siguiente bloque, el tres, está dedicado a la resistencia muscular, también con el uso de cargas moderadas, sumado al esfuerzo sostenido con movimientos controlados.

Los tres pasos son replicables con pequeñas pesas o botellas de agua, junto a la utilización de la propia infraestructura de la casa, como barandas o muebles de apoyo. Todo con mucho cuidado y ojalá en compañía de otras personas.

El estudio fue publicado por la revista científica PLOS One. Se puede revisar completo y gratuitamente en este enlace: bit.ly/4nKHUjt.
Resultados

El programa ya ha sido aplicado en 82 mujeres de Tiltil, Valparaíso, Copiapó, Rancagua y Quinta Normal, indicó la casa de estudios, en el marco de iniciativas comunitarias y proyectos de investigación orientados a personas mayores.

Los principales resultados fueron el incremento de un 7% en la fuerza de presión manual, indicó Jofré, además de un alza del 23% en el rendimiento del test de pasos de dos minutos.

También en los participantes se constató el aumento de un 26% en la fuerza del tren inferior (como se llama en educación física a los músculos ubicados de la cintura hacia abajo), estimada en el test de levantarse y sentarse cinco veces.

A esto se añade un alza del 11% en agilidad y movilidad, según el test Time Up and Go (TUG), que consiste en medir el tiempo que la persona tarda en levantarse de una silla, caminar tres metros a su ritmo habitual, darse la vuelta, regresar a la silla y sentarse.

La aplicación del TUG permite determinar la capacidad para realizar actividades de la vida diaria, así como evitar las caídas, que en las personas mayores de 65 años pueden tener graves consecuencias.

Otro hallazgo del estudio realizado por la USS fue el aumento de un 17% en la velocidad de marcha a lo largo de seis metros.

Jofré destacó que es posible mejorar el rendimiento funcional de mujeres mayores sin necesidad de entrenamientos exhaustivos, alejándolas de los niveles considerados de riesgo para su salud.

‘La novedad de este modelo reside en el uso de un enfoque por bloques, donde cada fase se centra en una consecuencia funcional específica del envejecimiento: fuerza, potencia y resistencia, y la programación se regula por el nivel de esfuerzo. Esta estructura permite una intervención segura, bien dosificada y eficaz, que produce mejoras mensurables en pruebas físicas clave’, detalló el docente.

Según Jofré, este tipo de entrenamiento abre nuevas posibilidades para la prescripción de ejercicio específicamente adaptada a la edad, aportando una estructura efectiva, práctica y científicamente validada para promover envejecimiento activo, independencia y calidad de vida.

Más allá de su impacto en la salud funcional, agregó la universidad, ‘este modelo constituye una forma concreta de innovación social, al adaptar una metodología del alto rendimiento deportivo a las necesidades reales de las personas mayores’.

Este es un pilar de la Facultad de ciencias de la rehabilitación y calidad de vida, fortaleciendo la innovación social y la transferencia del conocimiento, para llevar la ciencia a acciones con impacto real, sostuvo la USS.

Fuente: HoyxHoy, Sección Tendencias, Pág. 7 (Medio Impreso)

Mayores de 60 años ya son uno de cada cinco habitantes en Chile y se proyectan como el grupo más numeroso en 2044

Con una natalidad en Chile en crisis, el envejecimiento de la población en nuestro país pisa fuerte el acelerador. Así al menos da cuenta el Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo, el cual presentó su más reciente reporte, ‘Chile Envejece: Dinámicas demográficas recientes y desafíos para el futuro’. Allí se hizo un análisis detallado de la transición demográfica del país a la luz de los datos del Censo 2024, donde destaca que Chile se consolida como una de las sociedades más envejecidas del Cono Sur.


El reporte reveló que la población de 60 años o más alcanzó el 19,8% en 2024, casi el doble de su proporción respecto de 1992, cuando representaba el 9,8%. Este crecimiento ha sido particularmente pronunciado en los grupos de 80 años o más, también conocida como la ‘cuarta edad’, pasando de 176 mil, en 1992, a más de 590 mil, en 2024. Con estos datos, el informe remarca que Chile se ubica en una etapa de ‘envejecimiento avanzado’ y se proyecta que ingresará a la categoría de ‘envejecimiento muy avanzado’ entre 2027 y 2028.


A esto se suma que entre 2017 y 2024 la población mayor creció un 28,6%, lo que corresponde a un aumento promedio anual del 3,7%, muy por encima del crecimiento de la población total del país, que fue solo del 0,7% en el mismo periodo. En contraste, la población de 0 a 14 años experimentó una disminución del 7,1% entre 2017 y 2024, reforzando el proceso de envejecimiento nacional.

En esta línea, el reporte destaca que el país pasará del 14% al 21% de población mayor en apenas 17 años, mientras que a Uruguay le tomó 48 años alcanzar la misma transición. Además, las proyecciones de organismos internacionales indican que en 2044 el grupo de 60 años y más será el más numeroso en el país, con alrededor de 6,2 millones de personas, superando los 7 millones después del 2050.
‘Esto es específicamente porque tenemos tasas de natalidad muy bajas. Ya en los últimos años ha ido bajando más allá de lo esperado. Y también Chile tiene esperanzas de vida bastante altas, muy similares a los promedios de Europa’, comenta Valentina Jorquera, investigadora y coordinadora del Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo.

Esos dos fenómenos conjugados, según comenta la experta, hacen que se estén cumpliendo las proyecciones de crecimiento de los grupos etarios mayores.
Esta transformación, comenta Jorquera, ha reconfigurado la estructura demográfica del país. Mientras que la pirámide poblacional de 1992 era progresiva y reflejo de una alta natalidad, el Censo 2024 mostró una estructura más estacionaria, con una base angosta y un ensanchamiento en los tramos de edad media y adulta mayor.

El estudio también proyecta un punto de inflexión en 2044, cuando el grupo de personas mayores de 60 años se convertirá en el segmento más numeroso, superando en número a los tramos de 40 a 59 años, 20 a 39 años y 0 a 19 años, con un total estimado de más de 6,2 millones de personas. Hoy por hoy, el grupo más numeroso es aquel de 20 a 39 años y se espera que entre 2027 y 2028 pase a ser el de 40 a 59 años.

Otro punto que destaca Jorquera es que el envejecimiento no ocurre de manera homogénea, o por lo menos no a nivel geográfico. Mientras que la mayoría de las 279 comunas experimentan un crecimiento poblacional con envejecimiento, 81 de ellas —principalmente pequeñas y aisladas— pierden población joven y, al mismo tiempo, ven un aumento en la proporción de personas mayores.

A nivel territorial, la Región de Ñuble encabeza la proporción de personas mayores, con un 23,3% de su población, seguida por Valparaíso, con un 22,9%. La Región Metropolitana, por su lado, concentra el 38% de toda la población mayor de Chile en 2024.
El análisis a nivel comunal revela que el 76,7% de las comunas experimenta un proceso de crecimiento con envejecimiento, es decir, aumento de población total y de la proporción de personas mayores. Sin embargo, el 22,3% de las comunas enfrenta un escenario de envejecimiento con decrecimiento, perdiendo población, pero aumentando la proporción de personas mayores.

Dicho esto, la comuna de Camarones tiene el porcentaje más alto de personas mayores (36,2%), y Río Verde presenta el índice de envejecimiento más elevado, con 400 personas mayores por cada 100 niños, niñas y adolescentes. Por otro lado, comunas del litoral central como El Tabo y Algarrobo, registran un envejecimiento acelerado impulsado por la llegada de personas mayores que buscan mejor calidad de vida.

Otro aspecto clave del análisis es la feminización del envejecimiento. En 2024, el índice de feminidad para personas de 80 años y más alcanzó 166,7, lo que significa que por cada 100 hombres en este grupo etario hay casi 167 mujeres. Esta mayor presencia femenina en edades avanzadas, sumada al incremento de la longevidad, subraya la necesidad de políticas públicas con enfoque de género y adaptadas a los desafíos de los cuidados de largo plazo.

Jorquera concluye que el envejecimiento no debe verse como un problema, sino como una expresión del desarrollo, que requiere una visión estratégica. ‘Este reporte es una invitación a asumir el desafío de construir un país preparado para la longevidad, con políticas públicas que aseguren bienestar y sostenibilidad social. La feminización de los grupos más longevos y la heterogeneidad territorial muestran que las estrategias deben ser diferenciadas y adaptadas a las realidades locales. Mirando hacia el futuro, la clave está en transformar el envejecimiento en una oportunidad para fortalecer la cohesión social, aprovechar la experiencia de las personas mayores y garantizar una sociedad inclusiva y resiliente frente a los cambios demográficos’.

Fuente: La Tercera, Sección Nacional, Pág. 24(Medio Impreso)

Caminar retrasa la aparición del mal de Alzheimer

La actividad física puede retrasar hasta en siete años la aparición de síntomas del alzhéimer en personas con riesgo de padecerlo. Expertos de Australia, Canadá y EE.UU. siguieron por 14 años a casi 300 personas con alzhéimer preclínico (no tenían síntomas, pero presentaban una elevada acumulación de proteínas Tau y Beta-amiloide en el cerebro). Según vieron, los adultos mayores que caminan menos de 3.000 pasos al día y tienen niveles altos de la proteína muestran un deterioro cognitivo más rápido en comparación con los más activos. Por el contrario, el desgaste cognitivo y la pérdida de funcionalidad en actividades de la vida cotidiana se retrasa una media de tres años en quienes caminan entre 3.000 y 5.000 pasos al día, y una media de siete años en las que andan, al menos, entre 5.000 y 7.500 pasos diarios.

Fuente: El Mercurio, Sección vida-Ciencia-Tecnología, Pág. A8 (Medio Impreso)

Aguinaldo de Navidad para pensionados: ¿De cuánto es el monto que se pagará?

De cara a la temporada navideña y al aumento de los gastos propios de las fiestas —regalos, cena y reuniones familiares—, el Estado dispone de un apoyo importante para pensionados: el aguinaldo de Navidad, que busca aliviar la carga financiera que conlleva diciembre para los retirados de la vida laboral.

Ya sean jubilados del Instituto de Previsión Social (IPS) u otros regímenes previsionales, el beneficio  representa una ayuda abonada directamente con la pensión de diciembre. Es un monto al que no se postula, pues se otorga de forma automática y no está afecto a descuentos.

¿Qué pensionados reciben el aguinaldo de Navidad 2025?

Para acceder al aporte más emblemático de diciembre, se exige que, al 30 de noviembre de 2025, la persona reciba una pensión de parte de alguna de las siguientes instituciones o legislaciones:

  • Instituto de Previsión Social (la PGU o la Pensión Básica Solidaria de Invalidez).
  • AFP, compañía de seguros o del Aporte Previsional Solidario (de Vejez o de Invalidez).
  • Excaja de previsión o exservicio de seguro social.
  • Ley 16.744 por accidente de trabajo (a cargo de una mutualidad de empleadores o del Instituto de Seguridad Laboral).
  • De reparación (Ley Rettig o Ley Valech).
  • Dipreca o Capredena.
  • Subsidio de Discapacidad.
  • Indemnización compensatoria especial para la industria del carbón.

¿De cuánto es el aguinaldo de Navidad para pensionados?

Para este año, el aguinaldo base para pensionados asciende a $29.055 e incrementará en $16.415 por cada carga familiar que el pensionado tenga acreditada al 30 de noviembre. Quienes deseen inscribir a su carga, pueden realizar el trámite desde esta plataforma con su Clave Única.

En la práctica, si un pensionado reúne los requisitos y tiene una carga familiar acreditada, recibirá $45.470 ($29.055 más $16.415) en total como aguinaldo de Navidad.

¿Cuál es la fecha de pago del aguinaldo de Navidad?

Su entrega está programada para el mes de diciembre junto con la pensión. En el caso de los pensionados del IPS, el monto se otorgará a partir del 1 de diciembre de 2025; en caso de los jubilados de AFP, a partir del miércoles 17.

Así, quienes cumplen las condiciones pueden contar desde antes de Navidad con un aporte que apoya la celebración de fin de año, sin necesidad de realizar trámites adicionales.

Fuente: https://www.meganoticias.cl

El futuro tiene más de 50

Hace algunos días tuve la oportunidad de asistir al Legacy Summit, el primer encuentro sobre Economía dela Longevidad realizado en nuestra región. Fue una jornada que abrió mi mirada y me motivó a continuar la conversación en este espacio, con la intención de que tú la continúes en los tuyos. Partamos por lo objetivo: para 2050, el 45% de la población chilena tendrá más de 50 años. Hoy somos casi un 33%, es decir, nos vamos acercando a que la mitad de las personas que habitarán esta región seremos mayores de 50 en no mucho tiempo más. No estamos hablando de un futuro lejano, sino de un presente que ya está tocando la puerta. Ergo, ya vamos atrasados con es- ta conversación, pero más vale tarde que nunca. Una de las cosas que más me resonó del encuentro fue el cambio de pasar de hablar de “adultos mayores” o “tercera edad” a “personas mayores”. Y ya sabemos que el lenguaje genera realidad, así es que me parece que no se trata sólo de una corrección política: es algo mucho más profundo. Tenemos el desafío de re-mirar la madurez como una etapa de plenitud y aporte, no sólo deretiro o dependencia. Y eso es justo lo que propone la Economía dela Longevidad: un cambio de mirada desde ver alas personas mayores como “beneficiarias” a “protagonistas”, reconociendo que no sólo necesitan apoyo o cuidados, sino que también producen valor.

A diferencia dela llamada Economía Plateada, que se centra principalmente en este grupo etario como nicho de consumo, la Economía de la Longevidad va más allá y suma el aporte productivo en la innovación y en la experiencia que las personas mayores traen a los distintos sectores económicos. Me ilusionaron mucho dos tendencias que están emergiendo con fuerza: el emprendimiento senior, de personas que después de jubilar deciden crear, innovar y emprender; y los equipo generacionales donde personas mayores se mantienen o reintegran alas organizaciones, aportando a una nueva cultura donde jóvenes y mayores aprenden unos de otros, rompiendo prejuicios y potenciando talentos. Celebro que instituciones como Duoc UC y Enroka colaboren para impulsar esta conversación en nuestra región y espero que pasemos rápido a la acción. Porque necesitamos prepararnos, adaptar nuestros sistemas educativos, laborales y de servicios a esta nueva realidad demográfica que ya está aquí. Más que un desafío, la longevidad es una oportunidad para re- conocer el valor de la experiencia, de la madurez y de la sabiduría acumulada. Y también para repensar y re diseñar la experiencia del turismo, la alimentación y la cultura, por nombrar algunas. El futuro empezó ayer y las personas mayores serán -y ya son- protagonistas de él. Te invito a sumarte a esta conversación desde donde estás. Todo Suma.

Fuente: El Llanquihue, sección opinión, pág. 8 (Medio Impreso )

La oportunidad del envejecimiento activo

Chile envejece a un ritmo acelerado. Hoy, por cada 100 menores de 14 años, existen 79 personas mayores de 65 (Censo 2024).

Esta transformación demográfica ocurre en un escenario de baja natalidad y fecundidad histórica, tensionando los sistemas de salud, pensiones y desarrollo económico. Sin embargo, más que un problema, este cambio puede ser una oportunidad si entendemos que las personas mayores no son meras receptoras de cuidados, sino actores esenciales para el bienestar de sus familias y comunidades. El concepto de envejecimiento activo, impulsado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y recogido por programas del Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA), es clave para enfrentar este desafío. Se trata de un proceso continuo que optimiza las oportunidades para mantener y mejorar la salud física y mental, la independencia y la calidad de vida a lo largo de los años. No es exclusivamente vivir más, sino vivir mejor, con autonomía, participación y propósito.

La experiencia internacional y estudios académicos confirman que mantenerse activo física y cognitivamente, cuidar a otros, participar en la vida social y tomar decisiones cotidianas contribuye a una vejez saludable. Por el contrario, el aislamiento, los estilos de vida sedentarios y la exclusión social deterioran la calidad de vida. En este sentido, programas de distinta índole, que ofrecen talleres, encuentros y actividades culturales, son una respuesta concreta para promover la salud, el vínculo social y la integración comunitaria.

Diariamente vemos cómo las personas mayores que permanecen activas y vinculadas fortalecen su entorno, demostrando que el aporte de la tercera y cuarta edad es insustituible. Con la llegada del Día del Adulto Mayor, este 1 de octubre, es urgente derribar el mito de la vejez pasiva. Envejecer no significa retirarse de la vida, sino vivirla de otra manera. Fomentar el envejecimiento activo no debe ser una política pública aislada: es un compromiso social que requiere familias, empresas y comunidades dispuestas a abrir más espacios de participación, reconocimiento y afecto. El desafío está planteado. Si logramos que más personas mayores envejezcan activamente, ayudaremos a elevar su calidad de vida y construiremos un Chile más inclusivo, solidario y preparado para el futuro que ya está aquí.

Fuente: https://www.portal.nexnews.cl/

Día Mundial del Alzheimer: enfermedad podría afectar a más de medio millón de chilenos en 2050

El Alzheimer representa entre el 60 % y el 80 % de los casos de demencia en Chile y puede iniciarse mucho antes de lo que se cree. Conocer los primeros signos, los factores de riesgo y la importancia de la detección temprana es clave para mejorar la calidad de vida de pacientes y cuidadores.

Cada 21 de septiembre, la Organización Mundial de la Salud (OMS) conmemora el Día Mundial del Alzheimer, con el objetivo de educar a la sociedad sobre esta enfermedad neurodegenerativa y visibilizar el impacto que tiene en la calidad de vida de quienes la padecen, así como en sus familias y cuidadores. En Chile, se estima que más de 200.000 personas viven actualmente con Alzheimer y que la cifra podría superar el medio millón en 2050.

Según el doctor Juan Carlos Molina, jefe de geriatría de Clínica MEDS, más del 50 % de las demencias son Alzheimer o posibles Alzheimer. El especialista aclara que no todas las demencias se relacionan con la edad y que existen casos secundarios a condiciones médicas como déficit de vitamina B12, problemas tiroideos, infecciones o hidrocefalia normotensiva, que pueden tener cierto grado de reversibilidad.

Factores de riesgo y prevención

Respecto a los primeros signos de alarma, Molina advierte que “la gente consulta por quejas de memoria, pero esto parte antes, con problemas de atención, de juicio, de raciocinio o de capacidad de abstracción. No es lo mismo olvidar dónde se dejaron los lentes que no recordar que se usan lentes”.

Entre las señales más comunes, detalla el olvido de citas, deudas sin pagar o repetición de preguntas, aunque también aclara que este último síntoma puede confundirse con cuadros de depresión o estrés.

El especialista explica que tener un familiar con Alzheimer no garantiza desarrollar la enfermedad: solo un 15 % de los casos tiene origen hereditario. En cambio, factores como traumatismos cerebrales, bajo nivel educacional, falta de contacto social, hipertensión, diabetes, colesterol alto, tabaquismo y sedentarismo aumentan el riesgo.

“Caminar 8.000 pasos diarios puede reducir en un 50 % la probabilidad de desarrollar Alzheimer”, destaca Molina, quien insiste en que cuidar la salud del corazón y mantener vínculos sociales activos es tan importante como cualquier medicamento.

El impacto en los cuidadores

La evolución de la enfermedad implica una pérdida progresiva de autonomía y, en etapas avanzadas, incluso de la personalidad, lo que representa un “duelo no consumado” para los cuidadores. Por eso, los tratamientos actuales –que son paliativos y no curativos– deben complementarse con un acompañamiento psicosocial que apoye tanto al paciente como a quienes lo cuidan.

Con motivo del Día Mundial del Alzheimer, distintos profesionales de la salud de residencia para el adulto mayor Senior Suites entregaron recomendaciones para acompañar a quienes viven con esta condición:

  • Socializar con pares y familiares: La terapeuta ocupacional Noemí Salazar enfatiza que el aislamiento acelera el deterioro, mientras que la participación social, el ocio y el contacto humano ayudan a mantener la funcionalidad.
  • Mantenerse en movimiento: El kinesiólogo Vicente Velasco recomienda ejercicios de coordinación y equilibrio, caminatas supervisadas y actividades de psicomotricidad que estimulen lo físico y lo cognitivo.
  • Cuidar la alimentación: La nutricionista Elena Alvear recuerda que los horarios son claves, ya que muchas veces los pacientes olvidan si comieron o no. Ajustar la consistencia de los alimentos según la etapa de la enfermedad es fundamental.
  • Apoyo en la comunicación y deglución: La fonoaudióloga Pamela Acuña señala que es clave tratar los problemas de deglución y del habla, además de mantener la participación de los pacientes en pequeñas decisiones cotidianas.

Un desafío país

De acuerdo con el Censo 2024, en Chile hay más de 2,5 millones de personas mayores de 65 años, lo que refleja un rápido envejecimiento poblacional. De acuerdo al Índice de Envejecimiento en Chile (2024), por cada 100 personas de 14 años o menos hay 79 personas de 65 años o más. Y en una sociedad donde la esperanza de vida crece, también pueden aumentar los casos de demencia.

El concepto de envejecimiento activo, impulsado por programas públicos del Servicio Nacional del Adulto Mayor (Senama) y por instituciones privadas como Senior Suites, aparece como una oportunidad para mejorar la calidad de vida de quienes hoy envejecen y de quienes, en el futuro, enfrentarán enfermedades como el Alzheimer.

Porque el Alzheimer no solo borra recuerdos, también transforma la vida de familias completas. Cada 21 de septiembre, el mundo recuerda la importancia de detectar a tiempo esta enfermedad que afecta la memoria, la conducta y la autonomía, y que en Chile ya impacta a más de 200 mil personas.

Fuente: https://www.elmostrador.cl/

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