Es importante tener en cuenta que si bien las necesidades calóricas disminuyen con la edad avanzada, el requerimiento de nutrientes esenciales son similares a los de un adulto. Más aún en aquellas personas que presentan enfermedades propias de la edad, infecciones, trastornos digestivos o realizan tratamientos con determinados medicamentos.
Los siguientes son algunos de los factores a considerar en el momento de planificar un programa de alimentación ajustado a las necesidades de la tercera edad:
- Alteraciones digestivas. Producto de una reacción normal de los jugos gástricos. Esto dificulta también en la absorción de nutrientes, en especial de algunas vitaminas y minerales.
- Dentadura inadecuada: una gran proporción de adultos mayores tiene la dentadura incompleta o prótesis que le impiden masticar adecuadamente los alimentos. Esto dificulta la función digestiva.
- Pérdida de apetito: como consecuencia de la disminución de los sentidos del gusto y el olfato. Disminuye también la saliva, lo cual produce cierta sequedad en la boca.
- Hábitos alimentarios: en general los adultos mayores mantienen costumbres muy establecidas. En este sentido será necesario modificar de a poco aquellos hábitos que haya que cambiar para lograr una buena alimentación.
- Situación social y económica: los adultos mayores que viven solos y no cuentan con la atención de su familia pueden sentirse desmotivados y carecer de medios para realizar una alimentación saludable. Se ha comprobado que las personas mayores tienen más apetito cuando se sienten acompañados.
Así, durante la vejez conviene: comer varias veces por día pequeñas raciones. Aumentar el consumo de fibras: cereales integrales (pan, arroz y galletitas integrales), legumbres, frutas y hortalizas. Incrementar el consumo de alimentos ricos en calcio (leche, yogurt, leche cultivada, descremadas); beber por lo menos dos litros de líquidos (agua, soda, jugos, caldos, infusiones, gelatinas) y disminuir el consumo de grasas y colesterol (evitar el exceso de quesos duros, carnes grasas, fiambres, embutidos, yemas de huevo, frituras, manteca, crema, productos de confitería).
Por lo visto, las condiciones están dadas para que esta favorable apreciación que vive la tercera edad se mantenga o vaya en aumento, dado que la encuesta demuestran que quienes tienen un nivel educacional más alto logran una percepción mayor de satisfacción con sus vidas, además de otros factores, según nos explica la Directora de la Escuela de Gestión Social e Integración del Adulto Mayor de la Universidad del Pacífico, Sandra Pérez.
“En la encuesta se evidencia una mejora importante en la percepción del bienestar económico que a mi juicio está fundado en las reformas que se introdujeron al sistema previsional. Otro aspecto que destaca es la condición personal de salud, detectándose una valoración positiva al Plan AUGE, que ha ofrecido a las personas de la tercera edad una mayor seguridad en la atenciones de salud”, indica.
Agregando, que de acuerdo a su parecer, si los adultos mayores tienen sus necesidades básicas cubiertas y están saludables, podrán acceder de mejor manera a planes y programas que se vayan implementando para aumentar su calidad de vida.
Actividad y recreación
Otro factor que también determina su felicidad además de lo económico, la salud, la vivienda, la alimentación, y el cariño, está la recreación, ya que nos acota la especialista que entre las actividades significativas que influyen en un mayor bienestar están; salir y leer diarios, revistas o libros varias veces por semana. En este aspecto la encuesta muestra un aumento significativo entre el 2007 y el 2011.
Finalmente, el llamado de la experta está referido a las condiciones laborales del adulto mayor, ya que alude a que existen evidencias que el envejecimiento de nuestra población se está produciendo en mejores condiciones, y sería muy importante dictar leyes que permitan mantener activos a los adultos mayores con actividades remuneradas, y exigencias ajustadas a sus capacidades físicas.
Encuesta realizada por Senama, Universidad Católica y Caja de Compensación Los Andes, indica que el índice de calidad de vida en la vejez aumentó.
Esta encuesta es la segunda realizada por el Programa del Adulto Mayor de la Universidad Católica, junto al Instituto de Sociología, y su Centro de Geriatría, con el apoyo del Servicio Nacional del Adulto Mayor, Senama, y la Caja de Compensación de Los Andes.
La profesora Soledad Herrera, del Instituto de Sociología, explicó que por medio de esta medición se establece el índice de calidad de vida en la vejez, el que se desprende de la observación en 4 dimensiones delimitadas: calidad de las condiciones físicas, materiales, de relaciones afectivas y bienestar subjetivo.
En base a eso, en Chile el índice de calidad de vida en la vejez aumentó de 0,61 a 0,65 entre los años 2007 y 2010, lo que de acuerdo al Instituto de Sociología de la UC es estadísticamente significativo.
ABUELOS 2.0
La encuesta evidencia una mejora en el acceso a las tecnologías de la información y comunicación como internet y TV cable.
Fresia Muñoz González, orientadora y facilitadora grupal, profesora normalista jubilada, y vocera del Consejo Asesor Regional del Adulto Mayor de la Región del Libertador Bernardo O´Higgins, explicó que en su sector son cerca de 30 mil las personas que se comunican por email.
“Dejaron el correo convencional, y se manejan vía electrónica porque es algo que les reduce los costos”, afirma Fresia.
OTROS ÍNDICES
El 94% de los encuestados confesó escuchar radio y ver televisión. Entre los mayores de 60 años, la lectura es una actividad habitual, de diarios revistas y libros.
Los hombres mayores salen más de su casa que las mujeres, pero éstas participan más en actividades religiosas y trámites médicos.
El año pasado, además, se detectó una disminución en actividades relacionadas con la religión.
Una de las cosas más importantes para las personas de la tercera edad es ser capaces de saludar a sus amigos correctamente, incluso más que no tener la capacidad de manejar su propio dinero.
ECONOMÍA
Uno de cada dos adultos mayores estima que la jubilación o dinero que percibe les alcanza justo, mientras que uno de cada cuatro lo considera insuficiente.
Sus necesidades prioritarias son alimentación (86.5%); vivienda (79.7%); cariño y afecto (77.7%).
COMPAÑÍA
En el ámbito familiar, es destacable que el 85% de las personas de la tercera edad del país vive acompañado; el 65% sigue siendo el jefe de hogar, y en el 75% de los casos, sus hijos viven en la misma ciudad.
“En cuanto a las relaciones humanas, es más importante para ellos la calidad que la cantidad, debido a que muchos sufren cuando no se llevan bien con un familiar y eso les afecta mucho en su calidad de vida”, explica Soledad Herrera.
LEY INTEGRAL DEL ADULTO MAYOR
Sorprendida de la gran cantidad de personas que reconoce no realizar actividades fuera del hogar(70%), mientras que sólo un 30% se manifiesta contento de tener actividades extrafamiliares, la diputada UDI, Mónica Zalaquet celebró el hecho de que la Comisión de vejez de la Cámara se mantenga como permanente, y concluyó su exposición señalando que sería muy importante contar con una ley integral de protección del adulto mayor.
La audiencia respondió esta propuesta con un gran aplauso de aprobación, lo que ratificó la postura de la directora del Senama, Rosa Kornfeld, quien reiteró el interés de la organización en contar con una Comisión especial que estudie dicha posibilidad.
La autoridad reconoció además que son muchas las cosas que hace falta hacer para mejorar la calidad de vida de las personas de la tercera edad.