La Importancia de Tomar Correctamente los Remedios

Referencia: http://assisted-living.aplaceformom.com/articles/importance-of-taking-medications/

Todos sabemos lo costosas que pueden ser las medicinas, especialmente para los adultos mayores, pero ¿sabe usted cuánto le puede costar si no las toma correctamente?

Hay numerosas razones por las cuales muchos adultos mayores no toman correctamente sus medicinas, siendo la más común el olvido. En promedio un adulto mayor toma cerca de 7 remedios diferentes (entre prescritos y automedicados) cada día, de modo que no es muy difícil entender por qué se suelen cometer errores. Sin embargo, las consecuencias pueden ser mortales si el error conduce a una sobredosis por tomar la misma medicina dos veces seguidas. Saltarse una dosis también puede ser peligroso, especialmente cuando es absolutamente crucial mantener una regularidad estricta, como es el caso de los anti-hipertensivos.

En el mercado se pueden encontrar muchos aparatos que le recuerdan al adulto mayor cuándo tiene que tomar sus remedios, o servicios que lo llaman para que no olvide su dosis. Sin embargo, estudios han demostrado que estos servicios casi no tienen efecto en adultos mayores proclives a tomar sus remedios según lo prescrito y muchas veces los aparatos son muy sofisticados o muy simplistas para los complejos regímenes que algunos adultos mayores necesitan. Y todos estos sistemas asumen que la persona aún es capaz de organizarse y manejarse por sí sola, cosa que no se da en todos los casos.

Siempre ayuda tener un cuidador o una persona de confianza que se asegure que el adulto mayor tome correctamente sus medicinas, pero eso no siempre es posible. La mayoría de las residencias para adultos mayores cuentan con servicios de entrega de medicinas a sus residentes. Pero aún la mejor vigilancia puede ser inútil si el adulto mayor no está dispuesto a colaborar.

Puede parecer extraño o absurdo que alguien evite intencionalmente tomar sus remedios, pero es un problema común. Por ejemplo, el adulto mayor puede pensar que se siente mejor y descontinúa el tratamiento prematuramente. O quizás no parece tener un efecto inmediato así que decide que las medicinas no funcionan y dejan de tomarlos. O quizás parece trabajar muy bien y deciden aumentar la dosis. O paran porque tiene efectos secundarios desagradables o porque realmente no creen que necesiten de las medicinas. O quizá los costos son demasiado altos e intentan “ahorrar” tomando menos. ¿Alguno de estos ejemplos le parece familiar?

Las razones para no seguir un tratamiento pueden variar en cada adulto mayor, pero la mayoría de las veces, cuando éste lo desobedece intencionalmente, es debido a que no entiende cómo trabajan los remedios ni las consecuencias que tienen si dejan de tomarlos.

Educar al adulto mayor no es tan fácil como parece, pues la responsabilidad recae tanto sobre él como sobre su responsable. Los cuidadores y familiares deben involucrarse más activamente en sus cuidados médicos, preguntando todas sus dudas al doctor cuando lo visite. Acá mostramos algunas preguntas básicas para hacerle al médico y transmitírselas al adulto mayor:

  • ¿Cómo se llama el remedio?
  • ¿Cómo funciona?
  • ¿Cuáles son los posibles efectos secundarios?
  • Exactamente, ¿cuántas veces debe tomárselo cada día y en qué intervalos?
  • ¿Puede producir alguna interacción peligrosa con otros remedios o comidas?
  • ¿Cuánto tiempo tiene que tomarlo?
  • ¿Cómo se debe guardar?
  • ¿Cuánto cuesta?

Nunca se estará exagerando cuando hablamos de la importancia de tomar los remedios correctamente, pues las consecuencias de no seguir el régimen prescrito son especialmente serias para los adultos mayores, pero no es simplemente por la posibilidad de perder la vida. Con cada hospitalización debido a complicaciones o errores tomando las medicinas el adulto mayor da un paso más hacia una vida en una residencia supervisada, y eso puede hacer perder algo que nuestros ancianos querrán mantener el mayor tiempo posible: su propia independencia.

La Enfermedad de Parkinson en la Vejez

Referencia: http://alzheimers.aplaceformom.com/articles/parkinsons-disease-in-the-elderly/

El Mal de Parkinson (MP) es un desorden neurológico que ocurre cuando la mayoría del las neuronas (80%) de una estructura del cerebro medio productora de dopamina (que controla el movimiento de los músculos), mueren o se dañan.

A diferencia de otras enfermedades, el MP afecta a hombres y mujeres por igual, sin importar el origen étnico ni la condición social. Cerca del 1% de los adultos mayores sufre de este mal, registrándose aproximadamente 60.000 nuevos casos cada año.

Síntomas

El síntoma más común del MP es el temblor persistente del cuerpo, aunque la lentitud, la rigidez y problemas de equilibrio son también indicadores, al igual que los calambres en las manos, el arrastrar los pies, la rigidez facial, la dificultad para hablar y la depresión.

Comúnmente, los primeros síntomas son suaves, afectando a una mitad del cuerpo primero. Pero, al igual que el Alzheimer, la condición del paciente va empeorando con el tiempo. A medida que la enfermedad avanza, los temblores se van extendiendo a ambos lados del cuerpo, dificultando la realización de las actividades rutinarias.

Debido a que la forma en que la enfermedad avanza varía mucho entre cada paciente, los doctores aún no son capaces de predecir con qué velocidad empeorarán los síntomas, lo que convierte al MP en una enfermedad bastante difícil de diagnosticar.

Diagnóstico

Es difícil hacer un diagnóstico certero del MP, debido a que los síntomas varían significativamente entre pacientes y a que ni los rayos-x ni los exámenes de sangre revelan esa condición. Según estudios, entre el 5 y 10 % de los afectados tiene antecedentes familiares de esta enfermedad. Otro 35 % presenta lo denominado Parkinsonismo, que es el desarrollo de los síntomas del MP –como temblores- sin padecer el mal.

Una visita oportuna al neurólogo apenas se noten los primeros síntomas es de vital importancia para determinar un tratamiento efectivo. En ésta, el médico debería realizar un examen neurológico apropiado y revisar la historia médica completa del paciente.

Varias condiciones, llamadas parkinsonismo atípico, se pueden mimetizar con los síntomas del MP. Las más comunes son: Parálisis supranuclear progresiva, Degeneración corticobasal, Atrofia multi-sistémica, Parkinsonismo vascular y Demencia de cuerpos de Lewy.

Tratamiento

Aunque el MP es una enfermedad progresiva e irreversible, existen varios medicamentos que se usan para tratar sus síntomas y que han resultado ser bastante efectivos en la mayoría de los casos.

Lo primero que suele usarse es la levodopa, que se convierte en dopamina en el cerebro, reemplazando así la falta de este neurotransmisor. Se suele aplicar junto a la carbidopa, que ayuda a la absorción de la levodopa y disminuye algunos efectos secundarios. Algunas marcas son Sinemet® and Atamet®.

Los agonistas dopaminérgicos imitan la función de la dopamina induciendo a las neuronas afectadas a comportarse normalmente. Algunos nombres, Mirapex®, Requip®, and Apokyn®.

Otros medicamentos como la selegilina, la amantadina y anticolinérgicos, suelen usarse cuando la levodopa o los dopaminérgicos no funcionan, o en combinación a éstos.

La mayoría de las veces, los medicamentos descritos son muy efectivos para controlar los síntomas del MP, pero tarde o temprano (al cabo de años) pierden su efecto y la enfermedad avanza. Es cuando los médicos optan por la cirugía.

La talamotomía y la palidotomía consisten en lesionar o destruir ciertas regiones del cerebro relacionadas con los temblores y otros efectos del MP.

En la estimulación cerebral profunda se coloca un electrodo en el cerebro que altera el funcionamiento anormal de la región. No se destruye tejido cerebral con este procedimiento.
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El Mal de Parkinson afecta a todas las facetas de la vida del paciente, pero se puede controlar con una terapia adecuada. Ésta debería incluir terapia ocupacional, física y de lenguaje, así como también abundante ejercicio. Mantener el cuerpo activo es vital: es recomendable el ejercicio acuático, Pilates, tai chi e incluso bailar.

Debido a que los pacientes con el MP tienden a sufrir una tremenda ansiedad concientes que la enfermedad es irreversible, es común que se encierren en ellos mismos, haciendo más difícil la tarea de los familiares de apoyarlos y darles consuelo. Sin embargo, es importante no rendirse en esta labor y hacer que el paciente tenga contacto con otras personas con el mismo mal.

El MP es una condición de 24 horas al día. Sin embargo, hay variaciones significativas entre días: mientras ayer el tratamiento parecía trabajar a la perfección, hoy no parece tener efecto. Esto conduce fácilmente a la frustración y depresión. Para evitar esto, es recomendable que el paciente se esfuerce en seguir con su vida normal, reemplazando aquellas actividades que solía hacer y que ya no puede realizar (como tocar un instrumento) con otras más cognitivas (ir a conciertos).

El primer paso que debería tomar una persona diagnosticada de MP es buscar apoyo en personas que la escuchen y que entiendan de la enfermedad. Encontrar un equipo de ayuda que realmente la escuchen y provea de buenas respuestas, ayudará enormemente a mantener una buena calidad de vida.

Información Sobre la Enfermedad del Alzheimer

Referencia: http://alzheimers.aplaceformom.com/articles/alzheimers-disease/

Introducción

La forma más común de demencia senil es la Enfermedad del Alzheimer (EA) que afecta a la memoria, el lenguaje y el control. A pesar de los avances logrados, aún no se sabe qué causa la EA y aún no tiene cura. Esta enfermedad comienza usualmente después de los 60 años y es padecida por el 5 % de las personas entre 65 y 74 años, aumentando al 50 % sobre los 85 años.

La EA se llama así por el Dr. Alois Alzheimer, quien en 1906 descubrió cúmulos anormales y conjuntos de fibras enredadas en el cerebro de una mujer que murió victima de una extraña demencia. Los científicos han hallado además que células nerviosas mueren en áreas del cerebro vitales para la memoria y otras habilidades, así como también la pérdida de sinapsis entre ellas.

¿Qué causa la Enfermedad del Alzheimer?

Los científicos aún no logran descifrar la causa de esta enfermedad. Probablemente sea un conjunto de ellas las que producen el mal. Sin embargo, se sabe que el mayor factor de riesgo es la edad.

Otro factor de riesgo es la historia familiar: personas con antecedentes de la EA en sus antepasados tiene más probabilidades de sufrir este mal en la vejez. Los expertos creen que deficiencias genéticas están involucradas en esta enfermedad. De éstas, se ha identificado un gen que posee el 15 % de la población, encargado de producir una proteína llamada apolipoproteína E (ApoE), que aumenta el riesgo de sufrir la EA. Sin embargo, ellos también están estudiando otros factores como la educación, dieta y medio ambiente que puedan aumentar el riesgo de desarrollar esta enfermedad.

¿Cuáles son los síntomas de la Enfermedad del Alzheimer?

Al principio los síntomas se pueden confundir con una leve falta de memoria, propia de la edad. Muchas personas que sufren de ésta no desarrollan la EA. Sin embargo, a medida que la enfermedad avanza estos síntomas comienzan a interferir con las actividades diarias de las personas.

Comienzan a olvidar personas y lugares familiares, y presentan problemas para hablar, entender y leer. Eventualmente se pueden poner agresivos y necesitarán cuidado médico total.

¿Cómo se diagnostica la Enfermedad del Alzheimer?

Hoy en día, la única manera cierta de diagnosticar la EA es analizando el tejido cerebral mediante una autopsia, una vez que el paciente ha muerto. Por lo tanto, los médicos sólo pueden diagnosticar “posibles” casos en personas vivas, cuya precisión se eleva al 90 % en centros especializados. Este diagnóstico se realiza con las siguientes herramientas:

  • Preguntas sobre la salud general de la persona, problemas médicos pasados y la habilidad para llevar a cabo las actividades diarias.
  • Pruebas de memoria, resolución de problemas, conteo y lenguaje.
  • Pruebas médicas, como análisis de sangre, orina o fluido espinal.
  • Escáneres del cerebro.

¿Cómo se trata la Enfermedad del Alzheimer?

La EA es una enfermedad lenta cuyo desarrollo varía de paciente en paciente. En promedio, las personas con la EA viven entre 8 y 10 años desde que son diagnosticados(USA).

No existe tratamiento que pueda detener la EA, sin embargo hay drogas que pueden prevenir que algunos síntomas empeoren por un tiempo limitado, como la tacrina , donepezil , rivastigmina o galantamina .

Nuevas áreas de investigación

Deterioro Cognoscitivo Moderado. En los últimos años, los científicos se han centrado en el estudio de una enfermedad de la memoria llamada Deterioro Cognoscitivo Moderado (DCM) que es diferente a la EA y a la disminución de ésta por la edad. Las personas con DCM tienen problemas de memoria pero no presentan otras pérdidas, como confusión, problemas de atención y dificultad con el lenguaje.

Neuroimagen. Se ha descubierto en escaneos cerebrales que los daños observados en las partes del cerebro relacionadas con la memoria pueden preceder a los síntomas de la EA.

Genética de la EA. La NIA de EE.UU. está financiando el Estudio de la Genética de la EA (AD Genetics Study) para aprender más sobre los factores de riesgo genéticos en la EA.

Inflamación. Hay evidencia que la inflamación en el cerebro puede aumentar el riesgo de desarrollar la EA. Algunos estudios han sugerido que drogas antiinflamatorias pueden ayudar a retrasar el avance de la EA, pero los ensayos clínicos realizados no han demostrado un beneficio real de estas drogas.

Antioxidantes. Hace varios años, estudios mostraron que algunos antioxidantes como la vitamina E y C, pueden retrasar el avance de la EA. Aún siguen en estudio.

Ginkgo biloba. Los primeros estudios realizados al árbol ginko biloba han indicado que sus hojas pueden ayudar en algo al tratamiento de los síntomas la EA. Aún no se ha demostrado, pero los científicos están trabajando en esto.

Estrógeno. Algunos estudios han sugerido que el estrógeno usado por las mujeres para tratar los síntomas de la menopausia, pueden también proteger el cerebro. Sin embargo, ensayos clínicos no han logrado mostrar que el estrógeno pueda reducir el riesgo de la EA en los casos ya diagnosticados.

¿Hay ayuda para los cuidadores?

La mayoría de las veces, los cónyuges y otros miembros de la familia proporcionan el cuidado diario a las personas con la enfermedad de Alzheimer. Cuando ésta empeora, a menudo los pacientes necesitan cada vez de más cuidado. Esto puede ser difícil para los cuidadores y puede afectar su salud física y mental, la vida doméstica, el trabajo y las finanzas. Asociaciones en todo el mundo proporcionan programas educativos y ayuda a ellos y miembros de la familia de pacientes con la EA.

Infección del Tracto Urinario en la Vejez

Referencia: http://nursing-homes.aplaceformom.com/articles/elderly-urinary-tract-infection/

En la vejez hay que tener mucho cuidado con las infecciones del tracto urinario debido a que sus síntomas no se presentan tan evidentemente como en las personas más jóvenes. Mientras que si una mujer de 30 años presenta dolor al orinar es signo claro de una infección urinaria, en los adultos mayores hay que poner atención en otros síntomas, como cambios repentinos de comportamiento, incontinencia, confusión o incapacidad de realizar actividades que 2 días antes podía hacer perfectamente.

La mitad de las mujeres desarrolla una Infección del Tracto Urinario (ITU) en sus vidas, siendo la segunda infección más común que hay. Por lo general, una ITU es fácil de curar, pero puede presentar complicaciones, como sepsis o una potencialmente mortal infección sanguínea generalizada.

Una ITU produce estrés en el cuerpo, lo que puede resultar en confusión y cambios abruptos de comportamiento. Para personas con algún tipo de demencia senil, este estrés hará que ésta empeore temporalmente.

Causas y síntomas

Una ITU se produce cuando una bacteria sube por la uretra (el tracto que descarga la orina de la vejiga) y comienza a multiplicarse. Dependiendo del alcance de la infección se determina su gravedad; entre más alto pueda subir la bacteria (por la uretra hasta la vejiga y de ahí por los uréteres hasta los riñones) más seria es la infección. Ésta es más frecuente en las mujeres, pues tienen una uretra más corta que los hombres.

El diagnóstico más común es la cistitis, la infección e inflamación de la vejiga que causa orinar frecuente y dolorosamente. El ardor al orinar se produce por la uretritis, la infección de la uretra. La pielonefritis ocurre cuando la infección alcanza a los riñones. En hombres una ITU puede causar la prostatitis, la inflamación de la glándula prostática.

Otros síntomas de una ITU son: incomodidad general, cansancio, sangre en la orina y dolor cuando no se orina. Dolores en la espalda pueden indicar que la infección ha llegado a los riñones.

Diagnóstico y tratamiento

En la mayoría de los casos el diagnóstico y tratamiento es bastante invariable: un urianálisis confirma la presencia de la infección que es tratada administrando antibióticos. En unos cuantos días, la infección debería retirarse, pero, dependiendo de lo extendida que esté y de la resistencia del paciente a los antibióticos, ésta podría prolongarse.

Las personas con una ITU deberían tomar abundante líquido de manera de limpiar el tracto urinario. Para un adulto mayor es recomendable tomar 6 vasos diarios de agua. Ingerir arándanos también es recomendable para combatir una ITU.

Factores de riesgo y prevención

Los adultos mayores con mayor riesgo de contraer una ITU son: aquellos que requieren un catéter en la uretra o en la vejiga, diabéticos, aquellos con cálculos renales y mujeres que estén pasando por la menopausia. También las mujeres que ya han tenido una ITU ven incrementadas sus probabilidades de tener una segunda infección en un 20% (y un 30% de tener una tercera)

Se pueden hacer otros exámenes a pacientes crónicos de ITU para determinar posibles anormalidades en el tracto urinario, como exámenes de ultrasonido, una cistoscopia, un pielograma intravenoso o un escaneo CAT.

Pacientes con incontinencia urinaria que quieren reducir la cantidad de orina tomando menos líquidos son más propensos a contraer una infección.

Tomar mucha agua es una importante medida de prevención. Otras medidas para mujeres son:

  • Orinar inmediatamente al sentir la necesidad.
  • Limpiarse de adelante hacia atrás.
  • Vaciando la vejiga poco antes y después de tener relaciones.
  • Evitar el uso de productos femeninos como desodorantes y polvos en el área genital.
  • Tomar duchas en vez de baños de tina.

Más importante aún, quienes cuidan diariamente a nuestros ancianos no pueden ser demasiado prudentes si advierten un cambio en su comportamiento, por sutil que sea. Caídas, confusiones, incontinencias, la disminución del apetito, cualquiera de éstos puede ser un signo de una infección del tracto urinario.

Incontinencia Urinaria Senil

Referencia: http://nursing-homes.aplaceformom.com/articles/elderly-urinary-incontinence/

Aunque la incontinencia urinaria es algo que puede ocurrir en cualquier edad, es más común durante la vejez. Según estudios, una de cada cinco personas mayores de 40 años sufre de este desorden, mientras que entre las personas que viven en residencias para mayores, esta cifra asciende al 50%.

Si bien, la incontinencia urinaria es común en la vejez, no es normal y bien tratada se puede curar en casi todos los casos.

Causas y síntomas

Las causas de la incontinencia son vastas y diversas; van desde no tomar demasiado líquido hasta condiciones más serias como una vejiga inflamada. Puede ser gatillada por otras enfermedades, como el Alzheimer, mientras que en las mujeres se puede experimentar incontinencia durante el embarazo o la menopausia, y problemas de próstata en los hombres.

La incontinencia urinaria senil puede tomar varias formas. A continuación presentaremos las 5 más comunes.

Entre los adultos mayores, la más común es la incontinencia impulsiva, una necesidad urgente de orinar sin alcanzar a llegar al baño. Se cree que se produce por la contracción involuntaria de la vejiga que el paciente simplemente no puede detener.

La incontinencia por tensión se produce cuando se comprime la vejiga producto de un esfuerzo abdominal, como toser, estornudar o reír. En la vejez, los músculos de la vejiga están tan debilitados que se pueden producir fugas de orina simplemente por levantarse de una silla. También es común en mujeres embarazadas, en la menopausia y en hombres con problemas a la próstata.

La incontinencia desbordante es una de las más extrañas. Se produce cuando la vejiga no es capaz de evacuar todo el líquido de una vez, ya sea por músculos debilitados, obstrucción del tracto urinario o daño neurológico. Esto ocasiona que la persona tenga que ir muy frecuentemente al baño sin poder orinar completamente.

La incapacidad de llegar al baño a tiempo conduce al diagnóstico de la incontinencia funcional, en donde el paciente aún es capaz de sentir necesidad pero no puede planear correctamente el viaje hacia el baño. Puede ser ocasionada por desórdenes neurológicos, como el Alzheimer o la esclerosis múltiple.

Si se experimenta más de alguna de estas incontinencias, estamos frente a una incontinencia compuesta, más común entre pacientes con algún tipo de demencia.

Diagnóstico

Cuando nos enfrentamos a un caso de incontinencia urinaria, muchas veces no sabemos a qué especialista llevar al paciente: a un médico general, a un geriatra o a un urólogo. La verdad es que es preferible visitar al médico de mayor confianza, pues el tema de la incontinencia puede ser vergonzoso para nuestro ser querido.

De cualquier modo, lo que se espera de una visita como esta es lo siguiente:

  • Un urocultivo para descartar infecciones o sangre en la orina.
  • Exámenes de sangre, para revisar el funcionamiento del riñón, niveles de calcio y glucosa.
  • Una cuidadosa discusión de la historia médica del paciente.
  • Un profundo examen físico, incluido examen rectal y pélvico para mujeres y uno urológico para los hombres.

A menudo se le pide al paciente que lleve un “diario” de su vejiga, que debería incluir información como qué es lo que toma, cuándo y cuánto orina, y si ha tenido “accidentes” de incontinencia.

Si el análisis anterior no arroja un diagnóstico satisfactorio, se puede recurrir a exámenes más avanzados, que pueden incluir rayos X o pruebas hidrodinámicas en la vejiga. Estos permiten analizar las capacidades del paciente y descartar posibles complicaciones, como tumores o cálculos.

Tratamientos y guía práctica

Después del diagnóstico se procede a realizar un tratamiento adecuado, que puede ser terapia conductual, medicamentos, dispositivos médicos y cirugía. Por lo general, la primera línea de tratamiento es la terapia conductual, que a menudo cura la incontinencia. Los tratamientos conductuales pueden incluir el entrenamiento de la vejiga, un programa para ir al baño, ejercicios en los músculos pélvicos y cambios en la dieta. Lo bueno de las terapias de comportamiento es que no hay efectos secundarios y la respuesta es proporcional a la labor de la paciente.

El entrenamiento de la vejiga puede involucrar aprender a retrasar la micción alargando gradualmente el tiempo entre las idas al baño. Idas al baño programadas son eficaces para las personas con problemas de movilidad o trastornos neurológicos.

Ejercicios musculares pélvicos, llamados Kegels, fortalecen los músculos que ayudan a regular la orina. Por lo general, se necesita practicarlos todos los días, para el resto de la vida, pues detenerse puede significar el regreso de la incontinencia.

Los medicamentos son utilizados con frecuencia en combinación a las terapias conductuales:

  • Antiespasmódicos o drogas anticolinérgicas: Estas son generalmente prescritos para la incontinencia impusova y los ejemplos incluyen Vesicare ®, Detrol LA ®, Ditropan XL ®, Oxytrol ® y Sanctura ®. El efecto secundario más común es la sequedad bucal. Los menos comunes incluyen visión borrosa, estreñimiento, y confusión mental.
  • Terapia de reemplazo hormonal: la terapia de estrógeno -con una crema vaginal, anillo o parche- se utiliza para contrarrestar la atrofia de la piel, mucosa de la uretra y la vagina en las mujeres postmenopáusicas.
  • Antibióticos: Estos se prescriben cuando la incontinencia es causada por una infección del tracto urinario o una próstata inflamada.
  • Otros: Para los hombres con próstatas inflamadas hay medicamentos que relajan los músculos que se usan en la micción o bien, ayudan a reducir la próstata. Flomax ®, que relaja los músculos, es comúnmente prescrita para esta condición.

Dispositivos médicos se pueden prescribir para las mujeres:

  • Inserciones uretrales: Se trata de un tampón que se inserta en su uretra, por lo general durante las actividades relacionadas con sus episodios de incontinencia, como el tenis. La mujer se lo quita cuando necesita orinar.
  • Pesario: Se trata de un dispositivo intra-vaginal, similar a un diafragma que soporta la vejiga. Un médico coloca el pesario, que debe ser sacado, inspeccionados y limpiado cada tres meses.

Si su ser querido sufre de incontinencia urinaria, una cuidadosa higiene ayuda a evitar complicaciones, tales como erupciones en la piel y la orina con olores. Para la limpieza, utilice un jabón suave. Vaselina o manteca de cacao también puede proteger la piel. Asegúrese secar bien la piel después de orinar. Trate de disponer la casa de forma que sea fácil llegar al baño, evitando que el paciente corra y pueda accidentarse.

Cirugía

La cirugía es una alternativa que sólo se analiza como última opción. Aunque existen más de 150 procedimientos quirúrgicos, los siguientes son los más comunes:

  • En las mujeres se puede inyectar colágeno alrededor de la uretra, que es un procedimiento que toma de dos a tres minutos. Esta fijación dura 3 meses, por lo que necesita repetirse.
  • Para los hombres con incontinencia por tensión, un esfínter urinario artificial puede ser implantado en el cuello de la vejiga. Éste se maneja con una válvula que se presiona cuando se quiere orinar.
  • Un estimulador del nervio sacro, que es un dispositivo implantado en el abdomen con un cable de conexión a los nervios relacionados con una función de la vejiga, es un procedimiento bastante raro, utilizado en aproximadamente 0,5 % de la población. Con éste, la función de la vejiga se regula electrónicamente.

Por supuesto, el paso más importante es buscar ayuda médica profesional, y darse cuenta que es una condición muy tratable. Con el tratamiento adecuado, su ser querido pronto volverá a disfrutar de un paseo en el parque o de una noche en el cine.

Hablando Sobre Cuidados Extensivos

Referencia: http://longtermcareliving.com/family_guide/conversation/conv1.htm

Muchos de nuestros adultos mayores necesitarán de cuidados permanentes en los próximos años. La planificación para enfrentar esta última etapa de sus vidas es esencial para evitar el estrés y la sensación de culpabilidad que nos puede sobrevenir, y el primer paso es tener una buena conversación con nuestro ser querido para discutir la posibilidad de solicitar cuidados permanentes a una institución, casa de reposo o enfermeras, cuando ya no pueda valerse por si mismo.

En esta guía encontrará numerosas sugerencias sobre cómo enfrentar y realizar esta conversación de la mejor manera posible.

Hable Más Temprano que Tarde

Tenga la conversación antes que surja la necesidad

Con una buena planificación previa se puede determinar cuál es el nivel de vida que la persona necesita y qué residencia puede brindárselo, así como también esclarecer todos los asuntos financieros. Esto permitirá actuar serenamente a cuando haya que tomar las decisiones, pues éstas ya estarán tomadas.

Prepárese

Tome la iniciativa, afánese y ofrezca opciones

Antes de realizar la conversación, entérese de lo básico acerca de la asistencia a largo plazo y busque posibles residencias disponibles. Prepárese para responder todas las posibles dudas que le puedan surgir a la persona de una forma amable y sincera.

Prepare a Su Ser Querido

Pídale permiso para discutir estos temas

Pedirle permiso le asegurará a la persona que será respetada y que sus deseos se cumplirán. Algunas formas de pedirle permiso son:

- “Hay algo muy importante para mí que me gustaría discutir contigo. Me gustaría saber cómo te gustaría vivir cuando tu salud requiera más cuidados de los que tú y yo podamos darte en casa”.

- “Me gustaría que habláramos sobre las opciones y beneficios de los cuidados profesionales de largo plazo. No quiero alarmarte, pero me hará sentir mucho mejor si conozco tus deseos sobre tu salud en el futuro”.

Elija el momento y el lugar correcto

Busque oportunidades en momentos significativos, como al realizar borradores de testamentos, directivas avanzadas de salud o en reuniones familiares.

Elija un lugar donde la persona se sienta cómoda, libre de distracciones y que sea privado.

Sea positivo

Comprenda que es normal encontrar resistencia la primera vez que se habla del tema. No se desanime, simplemente planee hablar con la persona más adelante.

Sea Receptivo

Escuchando a su ser querido aprenderá qué es lo que quiere y qué necesita

Es importante entender qué es lo mejor para su ser querido cuando se habla de cuidados a largo plazo, por lo tanto, pase la mayor parte de la conversación escuchando. A continuación algunas recomendaciones útiles:

  • Escuche sus necesidades.
  • Demuestre respeto.
  • Reconózcale su derecho de tomar decisiones.

Incluya a otros en la toma de decisiones

Hay más personas que pueden dar su opinión y guiarlo en la toma de decisiones. Ellas pueden ser el mismo adulto, miembros de la familia, su médico personal, su guía espiritual, amigos cercanos o vecinos.

Señales en qué fijarse

Las siguientes son algunas señales indicativas que es tiempo de hablar sobre cuidados de largo plazo.

Soledad / Depresión

  • ¿Está su ser querido aislado de contactos sociales?
  • ¿Han cambiado sus hábitos de dormir, comer o sus niveles de actividad?

Actividades diarias / Hábitos alimenticios

  • ¿Esta teniendo dificultades para caminar, vestirse o comer?

Habilidades cognitivas

  • ¿Razona lo suficiente como para no ser un peligro para él o para otras personas?

Nuevas necesidades médicas

  • ¿Necesita de cuidados de salud que él o usted no puedan proveer?
  • ¿Necesita nuevos medicamentos?
  • ¿Necesita más ayuda para tomar sus medicinas?
  • ¿Necesita equipamiento médico como oxígeno o tratamiento regular como diálisis?
  • ¿Necesita de cuidados rehabilitativos?

Agotamiento de los cuidadores

  • ¿Están exhaustos los que ahora tienen la responsabilidad del adulto mayor (familia)?

Errores de medicamentos / Pérdida de horas con el doctor

  • ¿Su ser querido ha mezclado medicamentos, los ha tomado incorrectamente o no los ha tomado en absoluto?
  • ¿Ha perdido horas al doctor?

Manejo de la casa

  • ¿Puede aún manejar todos los asuntos de la casa, como pagar las cuentas?
  • ¿Ha habido algún cambio dramático en cómo está mantenida la casa?

Planificándose

Todos necesitan explorar sus opciones y compartir sus preferencias

Hemos hablado que enfrentar el proceso de comenzar una vida asistida a largo plazo es mucho más fácil si estos temas se discuten con anticipación y abiertamente, reduciendo la presión de todos. Recuerde que nunca es demasiado pronto para considerar sus propias necesidades y planificar su futuro.

Conclusión

Las residencias e instalaciones de cuidados a largo plazo se esfuerzan por ser comunidades donde los residentes puedan sentirse muy bien, encontrar caras conocidas y construir relaciones tal como lo hacían en sus casas. Muchas personas tienen una impresión errónea de estos servicios, así que es importante que usted se informe tanto como pueda. Para hacerlo más fácil para todos, es mejor planificar por adelantado y tener una buena conversación sobre estos temas. Así, puede asegurar que su ser querido será atendido con la mayor calidad de vida posible.

Guía para las Familias: la Transición a la Vida en una Residencia para el adulto mayor

Referencia: http://longtermcareliving.com/family_guide/transition/trans1.htm

Muchas veces, iniciar una nueva vida en un residencia para el adulto mayor puede ser muy traumático para quien va a ingresar a ésta y las personas que lo rodean. Sin embargo, esto no es inusual. Con amor, comprensión y planificación se pueden minimizar al máximo los sentimientos de inseguridad que trae consigo el cambio.

Previendo

Una de las primeras cosas que hay que buscar al seleccionar un residencia para el adulto mayor, es si el ambiente se ajusta al estilo de vida que el nuevo residente tiene. En lo posible, él debería participar activamente en la elección de su residencia, así como también hablar con su administrador o director, de modo que le responda aquellas dudas que los familiares no pueden resolver. En la medida que se logren estos avances, planifique la mudanza con anticipación.

Cuéntele a la residencia para el adulto mayor acerca del nuevo residente

Proveer la mayor cantidad de información posible acerca de los hábitos y costumbres del nuevo residente ayudará enormemente a que el personal se ajuste a su estilo de vida. De ser necesario, contacte a su médico personal y entregue por escrito la siguiente información:

  • Dieta

Qué indicaciones mèdicas tiene. Verifique si las disponibles en la residencia son compatibles con las necesidades de su familiar.

  • Movilidad

¿Cuánto puede moverse el residente independientemente?
¿Necesita ayuda para ver?
¿Es proclive a recibir ayuda por parte del personal?

  • Cuidados Personales

¿Qué tipos de actividades puede realizar solo?
¿Puede bañarse y arreglarse solo?

  • Condiciones de Vida Diaria

¿Cómo era donde vivía?
¿Se preparaba sus propias comidas?
¿Le incomoda comer con otras personas?

  • Estado Cognitivo

¿Suele asustarse ò desorientarse de noche?
¿Está siempre conciente de quién es él, dónde está y qué día es?

  • Religión

¿Es la religión un aspecto importante en su vida?
¿Suele ir a misa o a servicios religiosos?
¿Quiere seguir yendo?
¿Será visitado por algún sacerdote o pastor?

  • Prácticas y Hábitos

¿Fuma o toma?
¿Sigue alguna rutina diaria, como ver algún programa de TV o dar paseos?

  • Intereses Especiales

¿En qué ocupa su tiempo?
¿Tiene algún hobby?
¿Le gusta ser parte de clubes o u otro tipo de asociaciones?
¿Tiene algún interés especial en deportes, música, artes, manualidades o jardinería?

Papeleo

Encárguese del papeleo y los detalles financieros antes del día de admisión, llenando los formularios correspondientes y entregando la historia médica del residente. Las finanzas son siempre un asunto engorroso; discuta los costos y sepa qué está incluido y qué es extra.

Pertenencias personales

Las pertenencias personales y elementos familiares del entorno donde vivía el residente son de vital importancia para evitar sentir la soledad en el nuevo hogar. Averigüe con el personal qué se puede llevar y qué no, sobre todo los objetos de valor. Además, hable sobre las necesidades de ropa y los servicios de lavandería.

Hable de todo

No evite las preguntas sobre temas incómodos; háblelos de forma abierta, con paciencia y dignidad. Algunas de las más comunes dudas que los nuevos residentes tienen son:

Otros Residentes

¿Quiénes son?
¿Cómo son?
¿De dónde son?

Posesiones personales

¿Qué puedo llevar?
¿Qué hará el personal por mí?
¿Qué tendré que hacer yo?
¿Puedo tomar mis propios remedios?

Comida

¿Cómo es?
¿Qué pasa si no me gusta?
¿Pueden hacer algo especial para mí?
¿Puedo comer con mi familia o invitados?

Visitas

¿Cada cuánto me pueden visitar mi familia y amigos?
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Privacidad

¿Cuánta privacidad tendré?
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¿Quedarán mis pertenencias en un lugar privado?
¿Mis problemas y asuntos financieros, serán conocidos por el personal?

Tomando la decisión

Las familias no deben olvidar que el residente tiene el derecho de tomar decisiones y que es él quien tiene la última palabra. Si estuviese incapacitado para esto, éstas deben ser tomadas por su responsable legal. Si tiene dudas sobre la toma de decisiones, contáctese con la administración de la residencia o con el abogado familiar.

Es normal que a medida que se acerca el día de la mudanza surjan dudas y sentimientos de culpa. Revise las razones de la decisión; recuerde que ya eligió la mejor residencia y esté seguro que está haciendo lo correcto.

Día del ingreso

Durante el día del ingreso a la residencia para el adulto mayor se espera que los familiares ayuden en el acomodo del nuevo residente, en la instalación del la pieza y en la familiarización del lugar. También es conveniente que tengan su primera comida o actividad juntos. Recuérdele en el momento de la despedida que lo llamarán y visitarán pronto, y urja al resto de los familiares y amigos a que le escriban y lo visiten. Recuerde que cuando hace planes debe esforzarse por cumplirlos.

Reacción inicial

Como en cualquier cambio de vida, el ingreso a una residencia para ancianos puede ser extraño al comienzo, lo que junto a la sensación de pérdida de control de sus vidas, puede terminar en depresión, especialmente si sufre de alguna discapacidad o ha experimentado la pérdida reciente de algún ser querido.

Afortunadamente, el personal está ampliamente familiarizado con estas reacciones y entre ellos se encuentran asistentes capacitados que monitorean el progreso emocional de los residentes. Sin embargo, todo proceso de adaptación requiere de tiempo y es vital que los familiares sean pacientes y le demuestren al residente que, a pesar del cambio de vida, sus relaciones seguirán igual de cercanas que siempre.

Involúcrese

Además de las visitas periódicas, es muy importante ser parte activa del proyecto de la residencia.

Comentario final

Su interés por este artículo demuestra su compromiso de facilitar la transición en la nueva residencia. Seguramente problemas surgirán, sin embargo, una buena comunicación con el residente y el personal ayudarán a solucionarlos con mayor rapidez. Finalmente, una simple expresión de amor y preocupación ayudará a recorrer este nuevo camino con mayor alegría.

Fracturas de Cadera en la Vejez

Referencia: http://nursing-homes.aplaceformom.com/articles/hip-fractures-in-the-elderly/

En la vejez, las fracturas de cadera son bastante comunes. De cada 10 fracturas de cadera, 9 afectan a personas mayores de 60 años. Éstas producen daños críticos, con posibles complicaciones que pueden comprometer la vida. Si bien las cirugías son bastante efectivas, su recuperación completa puede tomar largo tiempo.

Causas y factores de riesgo

Los adultos mayores son quienes tienen el mayor riesgo de sufrir caídas (el principal evento traumático que causa las fracturas de caderas) debido a que con los años se va perdiendo la coordinación y el equilibrio. Otros factores de riesgo son:

  • Osteoporosis: Esta condición causa que los huesos se debiliten, aumentando las posibilidades de sufrir fracturas.
  • Sexo: Luego de la menopausia las mujeres pierden densidad ósea más rápido que los hombres
  • Genética: Personas con huesos pequeños, caucásicos y asiáticos tienen más riesgo de sufrir osteoporosis.
  • Nutrición: Mala nutrición en la niñez o desórdenes alimenticios, como anorexia o bulimia.
  • Tabaco y alcohol: Fumar y tomar mucho puede significar pérdida de densidad ósea.
  • Medicamentos: Tomar 4 o más medicamentos a  la vez o cualquier medicina psicoactiva aumentan el riesgo de sufrir caídas.
  • Ambiente doméstico: Alfombras o cables mal colocados, así como ausencia de pasamanos y mala iluminación.
  • Condiciones médicas: Diabetes, desórdenes gastrointestinales, reumatismo, inmovilidad prolongada, desórdenes nerviosos, demencia y depresión.

Signos y síntomas

La mayoría de las veces, la persona sabe en seguida que se ha roto la cadera. Por lo general se siente un dolor severo en el área de las caderas o la ingle y la persona no puede caminar. Otros síntomas incluyen la rigidez, contusiones o inflamación en el área de cadera; la pierna en el lado roto puede quedar más corta o girada hacia exterior.

Debido a que estas fracturas pueden comprometer la vida, es muy importante llevar al afectado al hospital cuanto antes. La cirugía para fijar la fractura se realiza generalmente dentro de 24 horas.

Tratamiento: cirugías

Hay 2 principales tipos de fracturas que la mayoría de las veces requieren cirugía:

  • Fractura del cuello femoral: El cuello femoral está justo debajo de la bola (o cabeza) que une el fémur con la cadera. Debido a que este tipo de fractura puede interrumpir el flujo de sangre en la zona, es vital hacer una cirugía cuanto antes. También se suele realizar reemplazo parcial de la cadera, llamado hemiarthroplastía, en donde se coloca un cuello y cabeza femoral de acero o de cromo.
  • Fractura en la región intertrocanterica: Justo debajo del cuello femoral es donde comienza el hueso del muslo, que se puede fracturar entre sus 2 trocanteras. Mientras el paciente está bajo anestesia general o espinal, el cirujano hace una incisión por el lado del muslo. Sus huesos se manipulan para corregir su posición. Un tornillo grande se coloca a lo largo de la rotura y sobre la cabeza femoral. Este tornillo termina en una placa de metal que está unida al exterior del muslo usando varios tornillos más pequeños.

Un tercer tipo de fractura llamada fractura subtrocantérica ocurre en el hueso del muslo o en el fémur y es bastante rara. Se repara con una cirugía muy similar a la última, pero requiere una recuperación mucho más larga.

Recuperación y terapia

Aunque las cirugías para reparar fracturas de cadera son comunes y relativamente simples, pueden surgir complicaciones. La tasa de mortandad durante el año siguiente a una fractura de cadera es del 25 %. Las complicaciones incluyen coágulos de sangre, infecciones y pulmonía. Si el paciente tiene huesos frágiles, el clavo o el tornillo de la cadera se puede salir del hueso. Sin embargo, las complicaciones de la post-cirugía a menudo son mortales sólo si el paciente sufre ya de otra condición médica seria.

La recuperación después de una cirugía a la cadera es un proceso muy largo. La estancia típica en el hospital dura de cuatro días a una semana, pero no es inusual periodos más largos. Por lo general, la terapia kinesiológica comienza en el mismo hospital y consiste en re-educar al músculo a hacer tareas comunes, como caminar, vestirse, equilibrarse, etc. Si bien la cadera puede sanar rápidamente, la recuperación total del paciente toma cerca de 9 meses en promedio.

Cerca de 25 % de víctimas de una fractura de cadera experimentan una recuperación completa. Cincuenta por ciento necesitará utilizar a un bastón o un caminador y cerca del 20 por ciento tendrán que vivir permanentemente en una casa de reposo.

Prevención

Lo ideal es tratar de prevenir las fracturas de cadera evitando que nuestro ser querido se caiga. Sin embargo, las personas que ya sufrieron una fractura de cadera tienen más posibilidades de caerse. Luego, la mejor forma de prevenir es asegurándose que la persona viva en un ambiente seguro y se mantenga lo más saludable posible.

Algunas recomendaciones para disminuir la probabilidad de caida son:

  • La iluminación no debe ser demasiado débil o directa y los interruptores deben ser accesibles.
  • Las alfombras deben estar fijada al piso.
  • Los cuartos de baño deben tener una silla para bañarse o gomas anti-deslizantes, barras para afirmarse y el WC debe ser lo suficientemente alto.
  • Las sillas deben ser estables (sin las ruedas) y con brazos.
  • Los artículos de cocina de uso frecuente deben estar al nivel de la cintura o en estantes bajos, se debe colocar gomas anti-deslizantes delante del fregadero y utilizar cera antideslizante en el piso.
  • Las escaleras deben tener barandas y escalones anti-deslizantes.

Hay varias otras simples sugerencias que pueden ayudar a prevenir caídas y fracturas de la cadera. Las personas mayores deben chequearse los ojos regularmente, usar zapatos planos y de suela dura, y estar concientes de los efectos secundarios de las medicinas. También se puede usar prendas acolchadas en la cadera para reducir al mínimo el impacto de una caída. Por último, es muy recomendable que aumenten su densidad ósea con suplementos supervisados por un médico.

El ejercicio es imprescindible para prevenir caídas. Se recomienda un régimen que incluya:

  • Trabajo aeróbico que eleve la capacidad del corazón y de los pulmones.
  • Un programa para fortalecer los músculos.
  • Ejercitarse en diversas superficies -tales como alfombras, escaleras y piedras- de modo de mejorar su equilibrio.

Enfrentando la Culpa de Tomar una Decisión sobre el Cuidado de un Familiar Anciano

Referencia: http://assisted-living.aplaceformom.com/articles/eldercare-decision-and-guilt/

Poner a cualquier persona en un nuevo ambiente puede muchas veces ser una experiencia incómoda y estresante. De un momento a otro y justo cuando son más vulnerables, le pedimos a nuestros padres que formen nuevas amistades, que confíen en cuidadores profesionales y se aclimaten a nuevos ambientes y horarios. Estas demandas los desafiarán agudamente, mientras nosotros sólo podemos esperar que ellos pongan lo mejor de su parte para asimilar la nueva situación.

Según el Dr. Stephan Quentzel, Director Médico de Psiquiatría en el Instituto para la Salud Familiar Urbana de Nueva York, los sentimientos de culpa que muchas veces sienten los hijos en estas situaciones, son típicos cuando se enfrentan al traslado de sus padres a una institución.

“Hay muchos factores que generan los sentimientos de culpabilidad,” explica Quentzel. “Se experimentan emociones que van desde sentirse irresponsable a sentirse excesivamente responsable.

“La mayoría deseamos que nuestros padres aún sean quienes tomen las decisiones, pero nos trastornamos cuando tenemos que tomar sus papeles. Nos sentimos culpables por la inversión de roles.”

“Una manera de enfrentar estas situación es anticiparse,” sugiere. “Encargarse de los asuntos con anticipación mejora nuestra capacidad de tratar a nuestros padres. Entre mayor sea nuestra perspectiva, mejor será el resultado. Visitar residencias con los padres es un método para mantenerlos partícipes de su traslado”.

El “quizá o el podría ser” añaden aún más culpabilidad a nuestros sentimientos, creando un ciclo vicioso emocional. De pronto nos encontramos repensando nuestra decisión, volviendo a discutir temas zanjados, preguntándonos si hacemos lo correcto.

“En nuestra sociedad,” observa Quentzel, “estamos acostumbrados a tomar las decisiones lo más informados posible acerca de lo que compramos, donde vivimos, etc. La medicina no siempre proporciona respuestas perfectas”.

Quentzel cree que este asunto también se puede preveer. “Hay que tratar de tomar las decisiones con los padres mientras todavía puedan hacerlo. Un Poder de Cuidados Médicos o un Deseo escrito facilitará los trámites”.

Cuando el tema es la reubicación en una residencia de ancianos los niveles de ansiedad pueden ser aún más elevados, al ser ésta una decisión con enormes consecuencias financieras y de estilo de vida. Una planificación anticipada puede ampliar las opciones, resolver muchas preguntas iniciales y clarificar parte de la ambigüedad, pero la duda y la incertidumbre de cómo saldrán las cosas lamentablemente quedan.

“La paradoja, por supuesto, es que sólo queremos aliviar el dolor y sufrimiento de nuestros padres, sacrificando aún nuestra comodidad,” según Quentzel. “Y todavía, por su naturaleza, el resultado deseado muchas veces queda en duda.”

“Centrarse en las pequeñas victorias puede ayudar a aliviar nuestra culpa. Éstas incluyen lograr un excelente cuidado paliativo, crear actividades significativas o mantener a nuestros padres juntos el mayor tiempo posible. Tomar la decisión de cambiar a una vida asistida de una forma informada es un paso potencialmente inmenso hacia este objetivo”.

En lo posible, debemos mantener la autoridad de nuestros padres. “Ellos guardan la historia familiar y el conocimiento cultural de décadas. Ellos aprecian la longevidad de su familia y su temor (y nuestra culpa) de ser suplantados disminuye”.

Trasladar a nuestros padres nunca será fácil. Nos enfrentamos a una decisión que desafía nuestros ideales de la relación padre-hijo, donde el estrecho periodo de tiempo que tenemos para tomar estas decisiones por lo general nos obliga a hacerlas sin tener todos los recursos disponibles. Pero lo hacemos lo mejor que podemos con lo que tenemos, recordando que alguna vez nuestros padres hicieron lo mismo con nosotros.

Eligiendo una Vida Asistida

Hoy en día decidir cambiarse a una vida asistida, comunidad de ancianos, u otro tipo de residencia puede ser un proceso confuso para los adultos mayores activos y sus familias. Afortunadamente, hay recursos que pueden ser de mucha utilidad.
La siguiente lista le ayudará a evaluar la calidad de las distintas residencias y hogares de asistencia al momento de elegir una para su padre o madre u otro familiar mayor.

La Atmósfera

•    ¿Le gusta su ubicación y apariencia exterior?
•    ¿Es atractivo y hogareño el decorado?
•    ¿Recibió una cálida bienvenida de parte del personal de la residencia?
•    ¿El administrador y personal tratan a los residentes por sus nombres?
•    ¿Los residentes socializan entre ellos y parecen estar felices y cómodos?
•    ¿¿Parecen los residentes ser compañeros apropiados para vivir con papá/mamá?
•    ¿El personal se viste apropiadamente?
•    ¿Se tratan entre ellos de forma profesional?
•    ¿Son amables con usted?
•    ¿Las visitas son bienvenidas en cualquier momento?

Las Características Físicas

•    La Residencia ¿está bien diseñada para sus necesidades?
•    La planta ¿es fácil de seguir?
•    ¿Son adecuadas las puertas, pasillos y cuartos para las sillas de ruedas y peatones?
•    ¿Tiene ascensores?
•    ¿Tiene barandas para ayudar a caminar?
•    ¿Son fáciles de alcanzar los armarios y repisas?
•    ¿Los pisos son antideslizantes y las alfombras firmes para caminar?
•    ¿Tiene buena iluminación natural y artificial?
•    ¿Está aseada, libre de olores y temperada?
•    ¿Tiene aspersores contra incendios y salidas claramente marcadas?

Evaluación de Necesidades, Contratos, Costos & Financiamiento

•    ¿Existe un acuerdo contractual que aclare la asistencia  y servicios de apoyo, todos los gastos, así como los requisitos de admisión?
•    ¿Existe un plan escrito para el cuidado de cada residente?
•    ¿Tiene un proceso para satisfacer necesidades potenciales que un residente pueda tener?

Servicios

•    ¿Hay personal suficiente para atender las necesidades previstas e imprevistas?
•    ¿Hay una lista de los servicios que la residencia provee?
•    ¿Hay personal suficiente para proveer asistencia las 24-horas y actividades cotidianas? Estas actividades pueden incluir vestir, comer, movilidad, higiene, baño, etc.
•    ¿Pueden los residentes pedir su traslado?
•    ¿Existen servicios de farmacia, peluquería y/o kinesiologia en la residencia?

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