Servicio de Lavandería

El servicio de lavandería consiste en:

1.-    Lavado de toallas y sábanas una vez a la semana.

2.-  Traslado y coordinación para el lavado de la ropa personal del Residente, recepcionado  y entregado en su habitación. El costo de dicho lavado será de responsabilidad y cargo exclusivo del Residente, quien deberá pagarlo como un adicional en la cuenta mensual.

Servicio de Aseo y Mucama

El servicio de aseo y mucama consistente en:

1.-    Retiro diario de basura de la habitación.

2.-   Aseo diario del baño.

3.-   Hacer la cama en forma diaria.

4.-   Limpieza general de la habitación una vez por semana.

Todo lo anterior dentro de los horarios establecidos por la administración.

Servicio de Alimentación

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Senior Suites cuenta con acogedores comedores, habilitados con sitiales para mayor comodidad de nuestros residentes.

El servicio de alimentación consiste en la entrega de tres comidas diarias, ya sea en el comedor o en la habitación, en caso de necesidad. Nuestros menús son nutricionalmente balanceados y adecuadamente preparados y servidos.

Los residentes autovalentes, sin dietas especiales, tienen opciones de plato de fondo.

Las comidas que corresponden a dietas substitutivas o alternativas sólo se suministran al Residente previa comunicación por escrito a la administración, con al menos un plazo de 48 horas de anticipación.

Los cambios de menús o comidas extras solicitadas por el Residente tendrán un costo adicional,  que se cargará en su estado de cuenta mensual.

Existe disponibilidad de dietas estándares para aquellas personas con necesidades especiales. Ésta son hipocalórica, hiposódica, liviana y para diabéticos.

El Residente podrá convidar a comer, almorzar o a tomar té a sus familiares y amigos de acuerdo al menú programado, dando previo aviso a la administración con al menos 48 horas de anticipación. Cuando se trate de menús especiales, este aviso deberá darse al menos con 7 días de anticipación. Estas comidas estarán disponibles por un cargo adicional de acuerdo a los precios que se establezcan previamente. La administración tendrá el derecho a cambiar estos precios cuando lo estime conveniente.

Guía para el Cuidado de la Demencia en Casa

Referencia: http://alzheimers.aplaceformom.com/articles/dementia-care/

Aún cuando la mayoría de casos de demencia senil son irreversibles, hay muchas cosas que las familias pueden hacer para cuidar a sus padres o abuelos en casa y hacerles la vida más agradable. Si bien puede ser una tarea sobrepasante, hay algunos estándares que pueden guiar a las familias en esto. Expertos aún trabajan en determinar qué estrategias sirven y cuáles no. Un ejemplo de las que han resultado exitosas son:

  • Uno de los principales objetivos en el cuidado de la demencia es lograr que el adulto mayor sea lo más independiente posible durante la mayor cantidad de tiempo. En esto son especialmente efectivas las técnicas de asistencia graduada que buscan que el adulto mayor pueda realizar sus tareas con la menor ayuda posible.
  • Los investigadores han descubierto que la música puede ser muy efectiva para reducir los problemas de  comportamiento y la violencia en los adulto mayors. La música clásica o de relajación son especialmente efectivas, pero lo óptimo es usar sus antiguas canciones favoritas.
  • Otras estrategias, como terapia con mascotas, terapias de grupo y la manipulación de la luz también han sido estudiadas por los científicos.

La siguiente información es una adaptación de la Guía para Cuidadores: Consejos para Cuidadores de Personas con Alzheimer (Caregiver Guide: Tips for Caregivers of People with Alzheimer’s Disease), publicada por el Instituto Nacional de la Vejez (NIA) de Estados Unidos.

De la “NIA’s Alzheimer’s Care Guide”:

Descubrir que un pariente tiene la Enfermedad del Alzheimer (EA) puede ser estresante. Mientras se asume esta situación los siguientes consejos pueden ayudar:

  • Examine su día para ver si puede hacer una rutina que suavice la relación con el adulto mayor, de modo de aprovechar al máximo los momentos del día en que está más lúcido y cooperativo, pero con la flexibilidad necesaria para eventuales imprevistos.
  • Considere la alternativa de contratar un asistente o enfermera que pueda hacerse cargo del adulto mayor durante el día.

Comunicación

  • Escoja palabras sencillas y utilice un tono de voz amable.
  • Evite hablar con el adulto mayor como un bebé y no hable de él como si no estuviera.
  • Minimice las distracciones y el ruido—como la televisión o la radio—para que se concentre en lo que usted dice.
  • Llámelo por su nombre, asegurándose de que tiene su atención antes de hablar.
  • Déle tiempo suficiente para responder. Evite interrumpir.
  • Si el adulto mayor no encuentra la palabra adecuada para expresarse, ayúdele amablemente.
  • Trate de formular preguntas e instrucciones de una manera positiva.

Baño

  • Disponga que el adulto mayor se bañe en el momento del día en que esté más calmado y apacible. Sea constante. Trate de desarrollar una rutina.
  • Respete el hecho de que bañarse puede ser espantoso e incómodo para él. Sea paciente, amable y respetuoso.
  • Dígale lo que hará, paso por paso, permitiéndole hacer por él mismo todo lo que pueda.
  • Prepare el baño con anticipación.
  • Sea sensible a la temperatura. Caliéntele la habitación de antemano si es necesario y mantenga toallas extra y una bata cerca. Pruebe la temperatura del agua antes de empezar.
  • Minimice los riesgos utilizando elementos de seguridad. Nunca deje a la persona sola en el baño.
  • Bañarse puede ser no tan necesario todos los días. Entre tanto puede realizar una limpieza diaria con esponjas.

Vestir

  • Vista al adulto mayor a la misma hora todos los días, para que se convierta en una rutina a la que acuda voluntariamente.
  • Permítale vestirse lo más que pueda por sí sólo y no lo apure.
  • Permítale elegir su propia ropa.
  • Elija ropas cómodas y fáciles de poner. Ropa elástica y con velcros evitarán luchas con botones y cierres.

Comer

  • Mantenga una atmósfera tranquila para comer. Evite las distracciones y ruidos, como la TV y radio.
  • Provea una cantidad limitada de opciones para comer y sirva porciones pequeñas.
  • Use bombillas y vasos con tapa para facilitarle el beber líquidos.
  • Llévelo al dentista con frecuencia.

Actividades

  • Las actividades sencillas a menudo son mejores, especialmente cuando potencian las capacidades del adulto mayor.
  • Ayúdelo a comenzar cada actividad. Descompóngala en pequeños pasos y felicítelo cada vez que complete uno.
  • Integre las actividades que más le gusten al adulto mayor en su rutina diaria y trate de hacerlas a la misma hora todos los días.

Ejercicios

  • Piense en qué clase de actividades físicas ambos disfrutan, como caminar, natación, tenis, bailar o jardinear. Determine la hora y lugar donde este tipo de actividades funcionarían mejor.
  • Sea realista. Comience con actividades poco rigurosas y vaya incrementando la dificultad de a poco.
  • Esté atento a cualquier molestia o signos de esfuerzo excesivo. Hable con el médico si esto sucede.
  • Permítale tanta independencia como sea posible.
  • Vea qué clases de programas deportivos para el adulto mayor están disponible en el área.

Incontinencia

  • Tenga una rutina para llevar al adulto mayor al baño, cada 3 horas, por ejemplo. No espere a que lo pida.
  • Fíjese en los signos que indiquen que el adulto mayor quiere ir al baño, como tirarse la ropa, y responda rápidamente.
  • Evite darle líquidos en la noche.
  • Si salen juntos, prevenga averiguando si hay baños y dónde.

Problemas de insomnio

  • Ponga tono de voz apacible en la tarde para favorecer el sueño. Mantenga las luces bajas, elimine ruidos fuertes e incluso puede poner música tranquila.
  • Trate de mantener constante la hora de acostarse.
  • Favorezca el ejercicio durante el día y limite las siestas.
  • Restrinja el acceso a la cafeína en la tarde.
  • Use espanta-cucos si es necesario.

Alucinaciones

  • A veces las alucinaciones son signo de enfermedades físicas. Esté atento a éstas y convérselo con el médico.
  • Evite discutir con el adulto mayor acerca de sus alucinaciones. Proporciónele tranquilidad y consuelo.
  • Trate de distraerlo con otro tema o actividad.
  • Apague el televisor si están dando programas violentos o perturbadores.
  • Asegúrese que la persona esté a salvo y no tenga acceso a nada que pueda utilizar para dañarse.

Seguridad en la casa y deambulación

  • Instale cerraduras en ventanas y puertas que den al exterior y manténgalas cerradas, especialmente si el adulto mayor es propenso a deambular.
  • Quite las cerraduras en las puertas del baño para prevenir que pueda encerrarse.
  • Mantenga guardadas las cosas que le puedan causar daño, como medicamentos, químicos, armas y cuchillos.
  • Quite las alfombras sueltas y otras cosas que  puedan contribuir a una caída. Procure mantener una buena iluminación.
  • Utilice estufas a prueba de caídas, para evitar quemaduras o incendios.
  • Si el adulto mayor tiene problemas de comunicación, asegúrese que porte alguna identificación o pulsera médica, en caso que se pierda. Tenga alguna fotografía reciente a mano.

Conducir

Tomar la decisión de que una persona con demencia senil ya no está capacitada para conducir un automóvil puede ser difícil, pues él siempre sentirá una pérdida de independencia. Sin embargo, al estar su seguridad y la de quienes lo rodean en juego, no se pueden hacer concesiones en este tema.

  • Lo importante es llevar a cabo y comunicar esta decisión de la manera menos traumática posible. Si usted nota signos de que la persona ya no puede manejar (como andar muy rápido o lento, perderse en lugares familiares o ignorar las señales del tránsito), debe evitar que lo haga y hacerle entender su incapacidad.
  • Si presenta aversión, puede recurrir a una persona de autoridad, como el médico, o solicitar que sea reevaluado por la Dirección de Tránsito.
  • Si es necesario, quítele las llaves del auto o pásele otras similares.
  • Si todavía esto no funciona, deshabilite o deshágase del automóvil.

Visitando al médico

  • Trate de ir al médico a la mejor hora del día del adulto mayor y/o a la hora de menor congestión en la consulta.
  • No le diga al adulto mayor acerca de la cita hasta el día de la visita, poco antes de ir.
  • Llévele algo para comer o beber, o cualquier otra actividad que le guste.
  • Lleve a un amigo u otro miembro de la familia, para que pueda estar con el adulto mayor mientras usted habla con el médico.
  • Sea candido y no censure la información. Asegúrese que el médico esté informado de todos los detalles.

Fuente: National Institute on Aging, www.nia.nih.gov

Úlceras por Presión

Referencia: http://nursing-homes.aplaceformom.com/articles/bedsores/

Por Jeannette Franks, PhD

Las úlceras por presión (UPP) o úlcera por decúbito son llagas producidas por la presión prolongada en la piel en contacto con la cama o silla de ruedas. Éstas son dolorosas, toman un largo tiempo en sanar y pueden originar complicaciones médicas como infecciones severas.

Cómo se producen las UPP

Nuestro cuerpo está diseñado para estar en constante movimiento. Incluso mientras dormimos cambiamos regularmente de posición. Al estar postrado o sentado en total inmovilidad (como luego de una cirugía) se pueden producir UPP en lugares donde la capa de músculo y grasa son delgadas, especialmente sobre huesos. Personas de edad avanzada, demencia, mala circulación, con artritis, o poca sensibilidad (diabéticos y parapléjicos) son propensos a sufrir UPP.

Al reducirse la circulación de sangre en el área presionada, el tejido puede llegar a morir en 12 horas, aunque su evidencia no se manifieste hasta dentro de días. En la cama, las áreas más peligrosas son el coxis, el trasero y los talones. Los dedos, los tobillos, las rodillas, los huesos de cadera, los hombros y los omóplatos, e incluso los bordes de las orejas son también áreas de riesgo. En la silla de ruedas, las ubicaciones de riesgo son el coxis y el trasero, los omóplatos, la espina dorsal, detrás de los brazos y las piernas donde tocan la silla.

Dos causas adicionales de las UPP: la fricción y el corte

El Corte se produce cuando la piel se mueve en una dirección y el hueso en otra (como al mover al paciente de la cama a la silla). Esto puede producir que la piel se estire y se rompa.

La Fricción también puede producir UPP, el constante movimiento y roce de un área de la piel hará que se formen úlceras en ésta.

Factores de riesgo

La edad es el principal factor de riesgo al debilitarse la piel con los años y reducirse su capacidad de cicatrización. También lo son fumar, poca sensibilidad, incontinencia fecal o urinaria, desnutrición, demencia, y otras enfermedades, como la diabetes.

Las cuatro etapas de las UPP

Etapa I, se puede presentar un área de piel roja que puede picar o doler. Al tocarla, la piel se puede sentir caliente y esponjosa, o a veces dura. En esta etapa, la irritación suele desaparecer al aliviar la presión del área.

Etapa II, acá las úlceras se hacen visibles en la piel como ampollas o heridas abiertas con decoloración alrededor. Un tratamiento oportuno puede cicatrizarlas rápidamente.

Etapa III, el tejido dañando se extiende a todas las capas de la piel hasta el músculo de forma permanente. Estas úlceras, con forma de cráter, son dolorosas y difíciles de tratar.

Etapa IV, úlceras avanzadas destruyen la piel, músculos y huesos, y a menudo son letales.

Previniendo

Acomodamiento

Reacomodando el cuerpo al menos cada 2 horas en la cama y cada 30 minutos en la silla de ruedas puede ayudar a prevenir las UPP. Sin embargo, esto puede ser bastante difícil pues requiere de bastante personal y no es agradable ser despertado cada 2 horas para un reacomodo nocturno. Por esto, acostar o sentar al paciente correctamente es vital para evitar las UPP. Evite recostar el cuerpo directamente sobre los huesos de las caderas y coloque las piernas correctamente sobre almohadas evitando que se toquen unas con otras.

Evite levantar la cabeza más de 30 grados y use almohadas para ayudar al paciente a levantarse o comer.

Existen camas y sillas especialmente diseñadas para evitar las UPP en diferentes formas y materiales. Busque ayuda experta para elegir la mejor opción.

Inspección

La inspección es el componente crucial para prevenir las UPP, especialmente en las primeras etapas de formación, donde son mucho más fáciles de curar. Enfermeras bien capacitadas y alertas a las UPP son la defensa más efectiva para prevenirlas, mientras que las familias pueden ayudarlas enormemente en el reacomodo del paciente.

Tratamiento

A veces, las UPP son bastante difíciles de tratar, sobre todo si el paciente sufre de diabetes u otra enfermedad. Como se dijo, las úlceras de la Etapa I suelen desaparecer simplemente con el reacomodamiento del paciente. Sin embargo, cuando la herida se hace presente, como en las UPP de Etapa II, requiere un equipo multidisciplinario para tratarlas. Averiguar las causas de estas UPP ayudará a determinar un tratamiento, como cambiar la cama, ropa o un cuidado de piel intensivo.

Una buena nutrición puede ayudar a sanar. Vegetales naranjos, verdes y rojo oscuro son especialmente ricos en los nutrientes necesarios, así como suplementos de vitamina C y zinc.

La limpieza es crucial. Las úlceras abiertas pueden ser tratadas con solución salina, siempre que el dolor sea soportable. Modificaciones en los medicamentos, tratar la incontinencia y visitas frecuentes al baño pueden también ser útiles.

Desbridamiento (retiro del tejido dañado) es recomendable para eliminar el tejido necrótico o dañado. Se puede realizar mediante cirugía, agua presurizada o tratamiento enzimático.

La ropa ayuda a sanar y proteger la herida. Ropa semipermeable es vital para mantener la herida húmeda y la piel circundante seca, lo que ayudará a la cicatrización.

Aún con los mejores cuidados médicos, muchas veces las UPP van a requerir cirugía, lo que hará que la recuperación sea ardua y no libre de complicaciones. Por eso, la prevención es siempre el mejor tratamiento.

Trasladando a Nuestros Padres: Convencer a Papá y Mamá Cuando Ellos No Quieren

Referencia: http://assisted-living.aplaceformom.com/articles/moving-elderly-parents/

Para muchas personas, términos como “residencia para adultos mayores” o “asilo de ancianos” son sinónimos de frialdad, lejanía y soledad. Especialmente negativos lo son para los padres que empiezan a tener dificultades para vivir sin ayuda permanente, y cuando llega el momento de discutir con ellos el traslado a una de estas instituciones, muchos hijos se enfrentan a un rotundo “no” de respuesta.

A continuación, una breve guía para lograr los mejores resultados cuando tengamos que convencer a nuestros padres de que el traslado es lo mejor para todos.

Conversando el asunto

Trasladar a los padres a una residencia de cuidados para adultos mayores es quizás una de las decisiones más importantes que los hijos tengan que tomar en sus vidas, especialmente si sus progenitores aún creen que pueden cuidarse por si mismos sin ayuda.

Sin embargo, es de vital importancia hablar más temprano que tarde sobre su futuro con ellos, sin importar la edad que tengan. Así, términos como “casa de retiro” o “asilo de ancianos” ya no parecerán tan lejanos ni lúgubres.

Evítese problemas manteniendo una comunicación regular con sus padres acerca de lo que les depara el futuro. Conviértalo en su problema en lugar del de ellos. Si usted les dice “tú tienes que hacer esto o esto otro” los perderán. Diga mejor “Mamá, estoy preocupado por ti, me preocupa verte así”. La mayoría de los padres no querrán ser un problema para sus hijos, de modo que cooperarán.

Padres reticentes

Si bien no hay fórmulas mágicas para convencer a los padres de dejar su casa para ir a vivir a una residencia especializada, es bueno comenzar pidiéndoles que nos acompañen a visitarla sólo para “satisfacernos”.

Sin embargo, a veces los padres pueden ser bastante testarudos. En este caso, es mejor retirarse por un tiempo para volver a tocar el tema más adelante. Aún así, hay veces que es necesario que las cosas se pongan peor para que mejoren: quizá logren entrar en razón solamente si sufren una caída o un corte de luz por olvidar pagar la cuenta.

Tampoco hay que desaprovechar las oportunidades. Si nuestro padre comienza a tocar el tema debemos respetar su derecho a decidir, pero también urgirlo a que lo haga. Es bueno estructurar la conversación así: dígale “yo no puedo tomar decisiones sobre cómo debe funcionar tu vida, pero me sentiría mucho mejor si visitáramos algunas instituciones de ayuda al adulto mayor para ver las opciones que hay”

Formando un equipo cuidador

El cuidado de los padres es un asunto familiar. Junte a sus hermanos y tíos para discutir acerca del problema, pero nunca con los padres presentes.

Los temas importantes a tratar incluyen asuntos financieros, quién será el responsable de salud (quien tome las decisiones médicas en caso de los padres queden incapacitados) y lo más importante, quién tomará las decisiones críticas.

Cuando se habla con los padres acerca del traslado, es muy importante que todos los familiares estén de acuerdo y les transmitan el mismo mensaje a ellos. Basta que un solo hijo lo aliente a quedase en casa para que el traslado se convierta en una pesadilla.

A veces, cuando la familia se reúne, pueden salir temas personales o confrontaciones entre sus miembros. Es mucho mejor evitar las discusiones innecesarias; recuerde que se trata de sus padres, no de ellos.


Sin importar cuán suave avance el proceso, siempre a los hijos les quedará una sensación de culpa. Recuerde que usted está tomando la mejor decisión para sus padres y que ésta es el mayor acto de amor que puede hacer, pues estará mejorando sustancialmente la calidad de vida de sus seres más queridos.

Sugerencias para Visitar Familiares y Amigos

Referencia: http://longtermcareliving.com/family_guide/visit/visit1.htm

Como visitante, usted puede sentirse nervioso ante la idea de ir a un hogar de ancianos. Muchas personas se preocupan porque creen que encontrarán el hogar un lugar deprimente o lúgubre al ver a tantas personas de edad avanzada que han sufrido algún tipo de discapacidad. Sin embargo, es importante aprender a mirar más allá de las apariencias físicas. Debemos pensar de cada residente como un individuo que ha vivido una larga y plena vida y cuya singularidad no depende de su aspecto externo. Tenga en cuenta que a estas personas se puede llegar simplemente tomando sus manos o mirándolos a los ojos.

Cuando haga planes para visitar a alguien que vive en un asilo de ancianos, recuerde que esa institución es su hogar, mostrando el mismo respeto que tenía cuando el residente vivía fuera de ella. Llame y pregunte a qué hora es conveniente hacer una visita. Algunos adultos mayores pueden sentirse más energéticos o sociables en determinados momentos del día, o quizá tenga otros planes.

La mayoría de las residencias son muy flexibles para las horas de visita. Asegúrese de reservar su hora con anticipación de modo de no interrumpir comidas, baños u otros eventos programados regularmente. Algunos hogares de ancianos promueven que los visitantes acompañen a los residentes a comer. Si es así, debe estar dispuesto a pagar por su comida.

Una cosa muy importante: a veces se tiende a crear expectativas poco realistas que no estamos en condiciones de cumplir. No prometa una visita y luego no venga. Si no puede acudir a una cita, llame por adelantado y de inmediato sugiera una nueva hora. Decida cuánto tiempo puede destinar a visitas cada semana o mes. Una planificación realista evita decepciones a los residentes y sentimientos de culpa suya.

¿Quién debe visitar?

Cualquier persona importante para los residentes fuera de la residencia deberían visitarlo, niños incluidos. Los niños pequeños rara vez reaccionan negativamente a personas enfermas o ancianas, pero los adolescentes y niños mayores pueden necesitar algún tiempo para adaptarse.

La planificación de la visita

Algunas personas no saben qué hacer durante una visita a un asilo de ancianos. En este caso, simplemente realice las mismas actividades que solía hacer con su ser querido antes de ingresar a la residencia, como jugar cartas, ver películas o escuchar música. También hay muchas otras actividades que usted puede llevar a cabo:

  • Mostrarle videos o fotos de eventos importantes, como graduaciones o matrimonios, a los que el residente no haya podido ir, le dará una mejor sensación de contacto con la familia y el mundo exterior.
  • Hacerle una manicure o arreglarle el pelo a una residente mujer le demostrará que aún se preocupa por su aspecto y ella se sentirá mucho mejor.
  • Las personas mayores a menudo tienen dificultades para escribir cartas. Una buena actividad es escribírselas al dictado del residente.
  • Si al residente le gustan los juegos, llévele sus favoritos y juegue con él.

Si le faltan ideas, consúltele al director de actividades de la residencia.

La Visita

La pieza del residente es como su casa personal. Toque y anúnciese antes de entrar. Los saludos por lo general implican algún tipo de contacto físico, como abrazos o besos. Este tipo de contacto es muy importante, pues nos dicen que somos aceptados, humanos y deseables.

Hay algunos casos en los que pueda pensar que visitar no tiene sentido. Visitar a un ser querido nunca es inútil. Incluso si está en coma; si bien no se sabe exactamente qué sentidos permanecen en una persona en coma, sabemos que es la audición es el último que desaparece.

Fuera de las visitas de Residencias para el adulto Mayor

Muchos residentes pueden salir de la residencia por una comida, un día, un fin de semana o unas vacaciones. Este tipo de salidas significa mucho para ellos. Salir les hace reforzar el hecho de que siguen siendo una parte vital de la familia. Además hará revalorar los beneficios de la residencia.

Si usted quiere salir con el residente, planéelo primero con él. A continuación, asegúrese de decirle al personal para que puedan tener los medicamentos y equipos especiales preparados.

Visitar a un ser querido debe ser agradable y divertido para él, la familia y los amigos. Planifique con anticipación, involucre al residente y sobre todo: no deje que su actual estado interfiera en la maravillosa relación que siempre han tenido.

Síndrome de la Puesta de Sol

Referencia: http://alzheimers.aplaceformom.com/articles/sundowners-syndrome/

Para la mayoría de nosotros, el atardecer es una ocasión en que celebramos: es la transición entre el frenesí del día y el relajo de la noche. Pero para muchas personas mayores que padecen la enfermedad de Alzheimer o algún otro tipo de demencia, puede ser un momento estresante: aumenta la pérdida de memoria, la confusión, agitación, e incluso detona su ira. Para los familiares que cuidan a adultos mayores con Alzheimer puede ser no sólo preocupante, si no también doloroso, perturbador, y difícil.

El fenómeno, que afecta hasta el 20% de los más de 5 millones de estadounidenses con la enfermedad de Alzheimer, se llama, apropiadamente, “Síndrome de la Puesta de Sol”, aunque en ocasiones, se manifiesta también durante las primeras horas de la mañana.

Patrón de comportamiento

El “Síndrome de la Puesta de Sol” es una condición más frecuentemente asociada a la fase inicial de la enfermedad de Alzheimer, pero se sabe que también afecta a las personas de edad que se recuperan de una cirugía en hospitales o entornos desconocidos.   Si bien los síntomas y las causas varían entre cada persona, los investigadores coinciden en que se produce durante las transiciones entre la luz del día y la oscuridad, ya sea temprano en la mañana o la tarde.  Sin embargo, su causa exacta sigue en estudio.

Si bien algunos adultos mayores pueden expresar su trastorno a lo largo del día, las conductas del “Síndrome de la Puesta de Sol” suelen ser más graves, pronunciadas y casi siempre empeoran a medida que el sol cae y se desvanece la luz natural. Los síntomas incluyen cambios rápidos de ánimo, ira, llanto, agitación, miedo, depresión, obstinación, agitación y balanceo.

Los síntomas más severos de este síndrome son también los más difíciles de manejar: alucinaciones, ocultación de cosas, paranoia, violencia y la deambulación. Esta última sobretodo, es muy peligrosa y causa gran turbación al adulto mayor: a menudo no sabe que está vagando ni cómo regresar a su hogar.  Si bien puede sonar fuerte, a menudo es una buena idea colocarle una pulsera de identificación e incluso bloquear las puertas y patios con rejas para mantenerlo seguro durante las horas de sueño.

Nunca deje al adulto mayor solo en un auto o en un lugar público mientras está de compras o realiza diligencias.

Encontrar el detonante

Según expertos, no es inevitable que una persona con la enfermedad de Alzheimer desarrolle este síndrome. También es importante señalar que esta enfermedad y la demencia en general no son los únicos detonadores de esta condición.
En efecto, personas de edad perfectamente sanas pueden comportarse temporalmente de forma extraña cuando se están recuperando de cirugías.

Cuando se encuentra un patrón de cambios en el comportamiento del adulto mayor al atardecer es importante buscar factores desencadenantes en él o el medio ambiente. Por ejemplo, en su medicación, en sus actividades, en el personal que lo atiende. También pueden deberse a cambios biológicos, en ciclo sueño-vigilia, o problemas de secreción hormonal. Hay que observar también si esto ocurre todos los días, cuánto tiempo dura y qué tan grave se presenta.

Existen algunas situaciones o influencias que se han visto como posibles causas del síndrome, aunque no son necesariamente unas más importantes que las otras:

  • Actividades al final del día (en un centro de atención). Algunos investigadores creen que el incremento de actividad hacia el final del día, como el cambio de turnos del personal puede provocar ansiedad y confusión en estos enfermos.
  • Fatiga. El agotamiento del final del día o la súbita falta de actividad durante las horas después de la cena también puede ser un factor detonante.
  • Poca luz. Cuando el sol baja, la calidad de la luz disponible puede disminuir y las sombras aumentar, lo que dificulta la visión.
  • Los desequilibrios internos. Algunos investigadores piensan que incluso desequilibrios hormonales o posibles interrupciones en el reloj biológico interno que regula la cognición entre las horas de sueño y vigilia puede ser también una de las causas.
  • El invierno. En algunos casos, los días más cortos agravan la condición del síndrome, lo que indica que éste puede tener algo que ver con el trastorno afectivo estacional, una depresión causada por la menor exposición a la luz solar.

Manejando los comportamientos

El tratamiento del “Síndrome de la Puesta de Sol”, al igual que su causa, no está bien establecido, pero la experiencia ha revelado una serie de factores que ayudan a calmar a estos adultos mayores.
Algunos de los más exitosos son:

Establecer una rutina. Ellas ayudan a estos adultos mayores a sentirse seguros, minimizan las sorpresas y crear ritmos diarios en los que él/ella puede confiar. Así cubre su necesidad de regular sus actividades y comidas, evitando la ansiedad y confusión. Concentre las actividades más enérgicas en horas de la mañana.  No programe más de dos actividades principales al día.

En la medida de lo posible, no fomente la siesta, especialmente si su ser querido tiene problemas para dormir.

Vigilancia de la dieta. Observe los patrones de comportamiento ligados a ciertos alimentos.  Evite darle alimentos o bebidas que contengan cafeína o grandes cantidades de azúcar, especialmente al final del día.

Control del ruido. Puede ser útil reducir el ruido de los televisores, radios y otros aparatos del hogar a partir de la tarde y primeras horas de la noche.  Evitar visitas a estas horas.  Realizar actividades ruidosas tan lejos de la habitación del adulto mayor como sea posible.

Dejar la luz encendida Se ha descubierto que las Cajas de luz de gran espectro (usadas para terapia) reducen al mínimo los efectos del síndrome y la depresión.  Al caer la tarde, mantener las habitaciones bien iluminadas, para que el adulto mayor pueda ver su entorno mientras se desplaza y para que éste no parezca moverse a causa de las sombras y la disminución de los colores.  Tener encendidas luces en la noche a menudo ayuda a reducir el estrés si el adulto mayor debe levantarse por cualquier motivo.

Medicar. En algunos casos del “Síndrome de la Puesta de Sol”, especialmente cuando se asocia con la depresión o los trastornos del sueño, los medicamentos pueden ser útiles.  Consúltelo con un médico, puesto que algunos de ellos pueden alterar los patrones de sueño y los niveles de energía, empeorando la condición del enfermo.

Tomar suplementos. Administrar suplementos aparte de de los habituales puede traer ciertos beneficios.  (Recuerde que debe consultar con el médico antes de suministrarle  cualquier suplemento dietético.) Se sabe que las hierbas ginkgo biloba y de San Juan han ayudado a las personas con enfermedad de Alzheimer y la demencia.  En algunos casos, la vitamina E también ha reducido al mínimo el síndrome, mientras que la melatonina ayuda a regular el sueño.

Es importante recordar que los adultos mayores con “Síndrome de la Puesta de Sol” no se comportan inquietos, enojados o con miedo a propósito. Mantener la calma le ayudará a usted y a su ser querido a sobrellevar estos momentos que a veces pueden ser muy estresantes para ambos.

Neumonía en el Adulto Mayor

Referencia: http://nursing-homes.aplaceformom.com/articles/pneumonia-in-the-elderly/

En el mundo, uno de cada veinte adultos que contraen neumonía muere, siendo la séptima causa de decesos en países como EE.UU.

La neumonía es una inflamación de los pulmones, usualmente causada por bacterias, virus, hongos u otros organismos. Esta inflamación provoca un aumento del líquido en la parte infectada del pulmón disminuyendo el flujo de sangre a éstos, con la consiguiente baja de los niveles de oxígeno en el cuerpo.

Esta disminución es más probable que ocurra a una edad avanzada y en personas enfermas. El cuerpo trata de preservar el flujo de sangre a órganos vitales disminuyendo el flujo sanguíneo a otras partes del cuerpo. Las complicaciones de la neumonía en los ancianos puede amenazar la vida del paciente al comprometer otras funciones, como una baja de la presión arterial, insuficiencia renal o una sepsis generalizada.

Síntomas

Las personas de edad avanzada son más susceptibles a la neumonía por varias razones. El sistema inmunológico se va debilitando con los años y con frecuencia ya sufren de condiciones co-mórbidas como enfermedades del corazón, lo que significa que no toleran la infección tan bien como los jóvenes.

La neumonía es causada por más de treinta tipos de organismos diferentes, lo que significa que los síntomas pueden variar de un caso a otro. Sin embargo, los siguientes síntomas pueden indicar la presencia de una neumonía:

  • Malestar o sensación de debilidad
  • Tos
  • Flema verde o amarilla
  • Dolor en el pecho
  • Confusión
  • Fiebre
  • Escalofríos
  • Falta de aire al respirar

A menudo, las personas creen que es simplemente una gripe, pero los síntomas de la neumonía en los ancianos pueden diferir de la población en general. Un paciente de más edad puede no tener fiebre. Los síntomas pueden ser más suaves, como perder el apetito, o sufrir de vértigo y caídas.

Las personas a menudo están expuestas a los microorganismos que causan esta enfermedad, pero los mecanismos de defensa del pulmón por lo general los eliminan. A veces, estos organismos burlan el sistema inmunológico e infectan las cavidades de los pulmones. Cuando un paciente tiene neumonía, los alvéolos afectados se inflaman y se llenan de líquido. Esto da lugar a problemas respiratorios, falta de flujo de sangre a las secciones enfermas y a una disminución en el nivel de oxígeno del torrente sanguíneo.

Diagnóstico y Causas

Pruebas simples pueden confirmar un caso de neumonía en los ancianos. Un médico puede detectar una infección al pulmón simplemente auscultando al paciente. Una oximetría calcula los niveles de oxígeno de la sangre y se pueden realizar cultivos a la flema para identificar el causante. Una radiografía de tórax o TC da a menudo el diagnóstico definitivo, indicando dónde está la infección y cuánto se ha expandido.

Aunque la neumonía puede ser causada por más de dos docenas de organismos, en los ancianos es generalmente causada por bacterias o virus. El estreptococo (o neumococo), es la bacteria responsable de cerca de cuarenta mil muertes cada año. Los ancianos son más propensos a coger esta cepa de la neumonía. Puede dañar los pulmones, causar bacteriemia en el torrente sanguíneo y meningitis en el cerebro.

Los virus también pueden desencadenar esta enfermedad y se cree que causa aproximadamente el 50 por ciento de las infecciones de neumonía en la población general. Usualmente, la neumonía viral es menos grave, pero puede dar paso a una neumonía bacteriana.

Tratamiento

Los pacientes son tratados en función de organismo que desencadenó la neumonía, lo que se puede determinar a través de un análisis de sangre o de flema. Para un caso de neumonía viral, algunos pacientes pueden recibir medicamentos antivirales, pero estos no son comúnmente prescritos. Episodios de neumonía viral se suelen curar sin medicación, si el paciente hace reposo, come alimentos saludables y toma de abundantes líquidos

La neumonía bacteriana siempre es tratada con antibióticos. Tratamientos antibióticos eficaces incluyen fluoroquinolonas respiratorias como moxifloxacino, aunque hay varios otros tratamientos antibióticos que funcionan tan bien como éstos.

El tratamiento de la neumonía bacteriana se ha vuelto más complicada últimamente debido a la resistencia a los antibióticos: los organismos pueden mutar y volverse resistentes al tratamiento farmacológico. Esta es una razón por la cual es importante que un paciente termine todo su tratamiento, pues interrumpirlo tempranamente aumenta la resistencia de las bacterias.

La mayoría de pacientes con neumonía se curan en casa, pero algunos casos complicados se suelen hospitalizar. Ya sea en casa o en un hospital, se pueden tratar los síntomas como la fiebre, los dolores y la tos con medicamentos. Debido a que la tos ayuda a eliminar la infección pulmonar, esta acción no suele ser totalmente reducida. Pacientes con ciertas cepas pueden necesitar respiradores de oxígeno para aumentar los niveles de oxígeno en la sangre. Quienes cuidan de los pacientes deben asegurarse de que esté recibiendo una adecuada hidratación, comiendo al menos una pequeña cantidad de alimentos sanos y atentos a los posibles empeoramientos.

Algunas complicaciones que pueden surgir producto de la neumonía:

  • Bacteriemia: Se produce cuando la infección invade el torrente sanguíneo y afecta otros órganos del cuerpo.
  • Pleuresía y empiema: La pleuresía se produce cuando se inflama la membrana que cubre los pulmones (pleura). El empiema ocurre cuando se infectan los fluidos causantes de la inflamación.
  • Absceso pulmonar: Una cavidad llena de pus se puede desarrollar en la zona infectada del pulmón.
  • Síndrome de distrés respiratorio agudo (SDRA): Pulmones gravemente dañados debido a la neumonía, pueden fallar. El tratamiento incluye el uso de un respirador mecánico y oxígeno suplementario.

Prevención

La neumonía en la vejez, así como en los jóvenes se produce cuando se debilita el sistema inmunológico de la persona. A pesar de que puede transmitirse por el aire o por el contacto físico, si el sistema inmunológico es fuerte puede luchar contra la infección. Algunos métodos de prevención son:

  • La vacuna antineumocócica: Esta vacuna ayuda a prevenir 23 diferentes cepas de la neumonía bacteriana. Es importante señalar que la vacuna es eficaz para un corto período de tiempo en las personas mayores. Los expertos recomiendan tener su primera dosis a los 50 y la segunda dosis a los 65 años y a continuación cada cinco años.
  • Vacuna contra la influenza: Esta vacuna es tan importante como la vacuna neumocócica. La neumonía es una infección secundaria a menudo después de un primer episodio de gripe. Las personas que reciben esta vacuna tienen menos riesgo de desarrollar neumonía como complicación de gripe. Los adultos mayores deberían vacunarse contra la gripe cada año.
  • Lávese las manos: Es muy importante lavarse las manos todo lo que se pueda para evitar los contagios.
  • Higiene dental: Las infecciones de la neumonía pueden comenzar alrededor de los dientes infectados, por lo que cualquier trabajo dental debe mantenerse en buen estado.
  • Buenos hábitos de salud: El ejercicio, el descanso y la alimentación saludable pueden aumentar la resistencia a la neumonía.

Por supuesto, la prevención de la neumonía en el adulto mayor es siempre preferible al tratamiento. Pero si usted observa alguno de los síntomas descritos en su ser querido, una rápida intervención puede llegar a salvarle la vida.

Los Riesgos Ocultos de Comer Solo

Referencia: http://assisted-living.aplaceformom.com/articles/eating-alone/

En un mundo en que todo se mueve cada vez más rápido, pocas familias se hacen el tiempo para comer juntas. Y porque comer solo –y a la carrera- es cada vez más común, la nutrición se resiente.

Esto es especialmente riesgoso para los adultos mayores, quienes son más propensos a sufrir de la soledad, ya sea por la pérdida reciente de un cónyuge o porque familiares y amigos no tienen tiempo de acompañarlos en cada comida. Si a esto sumamos el sedentarismo y la poca actividad de algunos, los adultos mayores se convierten en un grupo de riesgo para sufrir trastornos alimenticios.

Ellos pueden bajar varios kilos en tan solo una semana porque simplemente se les va el apetito y a esta edad, con un cuerpo debilitado no es un lujo que puedan darse. Por eso es muy importante controlar la correcta alimentación de nuestros padres y abuelos. No desespere si se rehúsan a comer. A veces la solución puede ser tan simple como acompañarlos en las comidas o tener una rutina que les sea fácil de seguir. A continuación, algunos consejos para lograrlo.

Una nutrición inadecuada puede llevar a debilitar el sistema inmunológico, incrementando el riesgo de enfermedades y depresión. En la tercera edad, esto puede verse potenciado por problemas tan simples como la falta de dinero para comprar alimentos o el transporte al supermercado. Por esto, no sólo preocúpese de que su ser querido tenga los recursos suficientes para la comida, pregúntele también si prefiere que se la compre usted y/o que le cocine. Asegúrese que sean adecuados para su mandíbula (sobre todo si tienen problemas para masticar) y verifique que su refrigerador funcione, eliminando las cosas que tenga vencidas.

Muchos supermercados ofrecen una amplia variedad de comidas precocidas. Puede ser buena idea recurrir a ellas si su abuelo no quiere o no puede cocinar. Pero cuidado, ponga atención a las fechas de vencimiento. Muchas de ellas duran entre 3 a 4 días refrigeradas.

Juntarse con otras personas a cocinar y comer hará que sea una actividad mucho más entretenida y les ayudará a alimentarse mejor. Buscar comunidades cerca (como cafés o restoranes) que sean frecuentados por personas similares, o residencias para el adulto mayor, puede facilitar la tarea de conseguir compañeros de comidas. Esto ayudará especialmente a las personas con Alzheimer u otras demencias, al recordarles reuniones familiares y veladas de antaño.

Algunos detalles que ayudarán ha hacer las comidas más agradables:

  • Asegúrese de tener un lugar cómodo para comer, esmerándose en la decoración de la mesa.
  • Haga picnics al aire libre.
  • Túrnese con familiares o vecinos para cocinar y acompañarlo a comer.
  • Organice comidas compartidas (malones) con otros adultos mayores.
  • Si el dinero lo permite, contrate a un chef privado o un servicio de restorán a la casa.
  • Cuando cocine, haga de más y congele en porciones individuales, de modo que sea fácil recalentarlas posteriormente.
  • Tenga una lista en la puerta del refrigerador de las cosas que hay dentro, para que el planear las comidas sea más fácil.
  • Entusiásmelo a comer en centros para adultos mayores.
  • Si tiene problemas para mascar, prepárele papillas con suplementos alimenticios.

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